Más que un hombre de conflictos, era un hombre de ideas claras y principios innegociables. Un hombre que con el poder de su verbo reivindicó el verdadero “talante” conservador, y que debemos recuperar. Clic para tuitear

Laureano Eleuterio Gómez Castro; tal vez la figura política más controversial del siglo XX. Conocido por sus odiadores como “el monstruo”, era un hombre que verdaderamente solo podía despertar uno de dos sentimientos: Amor u Odio.

Laureano Gómez nace a finales del siglo XIX, exactamente en el año 1889. Fue educado en el colegio San Bartolomé por los Jesuitas, y estudió la carrera de Ingeniería Civil en la Universidad Nacional de Colombia. Aquí en este punto, es menester recalcar que su educación jesuítica y el periodo histórico en el que vive, constituye factor ineludible para explicar su férrea convicción católica y conservadora.

Desde muy joven, Gómez, se destacó en el ejercicio de la oratoria; lo que le hizo merecedor de otro popular sobrenombre: “Tribuno del Siglo XX”. Así, haciendo uso de ese poder extraordinario, aunado, con la diligencia de sus investigaciones atinentes a los asuntos públicos, Laureano Gómez realizó una denuncia explosiva en contra del entonces presidente Marco Fidel Suarez, donde le acusaba de vender su sueldo público en el exterior y utilizar gastos de representación, en gastos personales. Denuncia que tuvo como resultado la dimisión del Presidente de la República. – ya se comenzaba a reconocer el nombre de Laureano Gómez en el escenario político –

Llegados aquí, se pensará que el objetivo del presente texto consiste en hacer un recuento de la historia de este controversial personaje, sin embargo, ello no es así. La finalidad de estas letras, se dirige a reivindicar la figura de un hombre apasionado, exageradamente culto, y sobre todas las cosas: un Patriota. Patriota que ha sido injustamente juzgado por algunos de quienes escriben la historia de la Patria.

Al personaje en cuestión, se le recuerda – como se ha dicho popularmente – por “hacer invivíble la república”, así como de (2) comulgar con las tesis del nazismo y del fascismo. En cuanto a lo primero, se le acusa de no hacer concesiones y de utilizar la fuerza de su voz, e influencia, para incentivar la violencia entre liberales y conservadores, como también de ser culpable de los desmanes perpetrados por los “chulavitas” en contra de los liberales. Pero lo que al parecer no se tiene en cuenta, es que los liberales tuvieron igual responsabilidad en la violencia bipartidista del siglo XX, que en principio se daba por “concebir la burocracia como un botín político”, como más tarde diría Álvaro Gómez. Adicionalmente, éste “Hombre Tempestad”, era en demasía pulcro y coherente en cuanto a sus convicciones, por lo que no estaba dispuesto a negociar sus principios, y los de su partido.

En cuanto a lo segundo, muchos historiadores han inventado todo tipo de historias locas que han dejado de lado el componente fáctico: y es que Laureano Gómez, jefe indiscutible del Partido Conservador, fue el primer político colombiano que hizo tajante crítica al totalitarismo europeo agrupado en Hitler, Mussolini, y Stalin; incluso mediante su libro “El Cuadrilátero”. Y por el contrario, elogió la figura de Mahatma Gandhi.

Por otro lado, resulta importante hacer hincapié, en que Gómez, además de ser un auténtico intelectual, era un administrador innato; y eso lo demostró grandilocuentemente, cuando se desempeño como Ministro de Obras Públicas en el gobierno del General Pedro Nel Ospina, a quien más tarde honraria con unas letras.

Como Ministro de Obras Públicas, Gómez:

  • Amplio vía férrea de las rutas Buenaventura – Cartago y Cali – Popayán.
  • Trajo los rieles para el ferrocarril Tolima – Huila – Caquetá.
  • Construyó el Hotel Estación de Buenaventura (la ciudad portuaria carecía de hoteles)
  • En Bogotá construyó la Av. Caracas y la Av. Jiménez.
  • Remodeló el Parque Centenario.
  • Abrió las bocas de ceniza.
  • Terminó por fín, el Capitolio Nacional.
  • Entre otras.

(Constaín).

Como Presidente de la República (1950 – 1953):

  • Implementó una verdadera planeación estatal por medio del Comité de Desarrollo Económico.
  • Creación de Ecopetrol en 1951.
  • Creación del Banco Popular en 1950.
  • Entre otros.

Laureano Gómez fue exiliado en 1953 por el General Rojas Pinilla, quien instauraría una dictadura, que trajo como consecuencia el Frente Nacional de 1957, donde Laureano Gómez fungió como máximo representante de Partido Conservador, y Lleras Camargo del Liberal. – en mi concepción el Frente Nacional fue indiscutiblemente una solución para el problema específico de la época –

En conclusión y para no extenderme más, el Presidente Laureano Gómez más que un hombre de conflictos, era un hombre de ideas claras y principios innegociables. Un hombre que con el poder de su verbo reivindicó el verdadero “talante” conservador característico de la época, y que debemos recuperar;

Como lo dije antes: Un verdadero Patriota.

Juan Sebastián Tinoco
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Orgullosamente Cartagenero, estudiante de Derecho, y defensor de los valores conservadores.

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