La politización entre ruidos de sables

Jorge Pérez Solano

@JorgePerezSolan

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No acaba la incesante polarización que acompaña hoy a las FF.MM., y a la Policía Nacional con respecto a las supuestas carpetas secretas que en su contenido vinculan a un centenar de periodistas, políticos, líderes y sindicalistas para seguirlos y perfilarlos en su intimidad, así como las exorbitantes y oscuras contrataciones que igualmente son el engranaje de esa minoría y corrupta línea que le sigue haciendo daño al establecimiento castrense. 

Ya en el año 57, con Alberto Lleras Camargo, después de la caída de la Junta Militar, se sentaron los principios de la separación y la autonomía militar de la política, donde ni políticos intervenían en las materias militares y menos que las milicias tomaban partido en las cuestiones partidistas, lo cual derivó lo que hasta hoy se conoce de la subordinación del poder militar al poder civil sin tanto éxito, porque muy a pesar de ello, siguieron las confrontaciones con el ejecutivo, seguida de destituciones de los generales Ruíz Novoa en 1965, de Pinzón Caicedo en 1969, de Valencia Tovar y Puyana García en 1975, de Matallana Bermúdez en 1.977, del general Landazábal Reyes en 1984 o la de Harold Bedoya en 1.997.

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Y no ha sido exitosa esa subordinación, no por la falta de revisiones y actualizaciones en la estructuración de la fuerza pública, porque se ha aumentado el pie de fuerza, se han equipado, se han actualizado y se ha tecnificado el recurso humano en DD.HH., se han suscritos convenios internacionales – en los que han participado – en la cooperación de la lucha contra todo tipo de crímenes y delitos, se han ejecutado infinitos presupuestos que han sido acordes a sus realidades y a sus necesidades, superando a otros sectores que también necesitan, y aun así, sigue pareciendo insuficiente.

De ahí que, no existen razones para señalar que estamos en las épocas del 8000 o del Caguan, cuando se carecían de los recursos para contrarrestar una guerrilla que parecía tener el control, cuando se imponía criminalmente frente a unos gobiernos débiles que buscaban arrodillarse a cualquier acuerdo, y aún así también, salieron favorecidos y fortalecidos con el Plan Colombia, el cual fue aprovechado por el presidente Uribe, doblegando en gran medida a los grupos guerrilleros para un real sometimiento con atinados golpes, pero lastimosamente el negocio de la paz llegó y dividió a las Fuerzas Militares y a la misma Policía con el país. 

Si bien, ese costo político, condujo a equiparar en idénticas o en menores condiciones a la misma fuerza frente a los insurgentes, condenándolos con ocasión al servicio, sin importar si lo hacían en nombre de la ley o no, debilitando el honor y la moral, viendo como los delincuentes eran premiados sin tanta dificultad en perjuicio del organismo oficial, imponiéndoles presentarse a la justicia paralela con fines altruistas y lograr el equilibrio y el pago de la deuda histórica a quienes el destino les arrebato los marranos, las gallinas y el maíz de pan coger en su buena fe, para después lanzarse en armas por esos semovientes contra el estado colombiano.

Craso error, que la clase política colombiana utilice a las FF.MM., y de policía para los fines en que se creía y se consideraba que el pasado se había superado, y en efecto, cuando el partido conservador y liberal en el periodo del 48 al 56, precipitaron la violencia, y que hoy precisamente, seguimos asumiendo el precio de un capitulo que no se ha podido cerrar e involucrando a nuestros soldados y policías en una lucha en la que terminan en medio y perjudicados en nombre de la política. En fin, todavía el Frente Nacional, sigue cobrando víctimas, deudas del pasado que se han confundido con otros sectores como el narcotráfico. 

De ahí la deshonrosa factura que la sociedad colombiana viene teniendo de sus fuerzas militares, por el estrecho margen en que las someten, al punto ciego entre el clientelismo y el servicio estatal de favores y a la contratación del régimen especial que se negocia entre porcentajes, amañando las licitaciones y los presupuestos, para insistir en la negociación de incrementos de vigencias futuras y pagar los favores entre lobbies ya conocidos.

Es la oportunidad de devolverle a las FF.MM., y a la Policía su lugar en la historia, no para utilizarla con relación a los desenlaces de defensa y contradefensa, de inteligencia y contrainteligencia en las fronteras y zonas de alta complejidad conflictiva e interna, al igual que para la seguridad nacional, o para atender las realidades de los gobiernos de turnos con otros propósitos, sino para sacarla de ese manoseo institucional político, de entregarles la verdadera responsabilidad para la que fueron creadas en su naturaleza misma, de apartarlas de la formas especiales en que cumplen sus cometidos contractuales, de reorganizar mejor el servicio, y ante todo, de rescatarles el respeto y la honorabilidad ante el país, evitándoles su juzgamiento y ascensos ante los tribunales y corporaciones de desmovilizados o afines a los inconsecuentes actos de otrora en el manejo de la irresponsabilidad del estado. 

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Como decía el gran Julio Cesar: “Hoy el enemigo habría ganado, si hubiera tenido un comandante que fuese un ganador”. Y no es mentira, sigue ganando el enemigo.   

ANEXO 1. La oposición sigue tan preocupada con Rafael Nieto Loaiza, que le andan inventando chuzadas y persecuciones al estilo del hacker Sepúlveda como a Oscar Iván Zuluaga sin comprobarle nada, y como forma de evitar el regreso de la línea dura de la seguridad democrática por tercera vez al poder.

ANEXO 2. Fracasamos los bogotanos con la alcaldesa. Solo flases y declaraciones en los mismos términos de la otrora alcaldía desastrosa de la Colombia Humana. Cucarachas de la misma calabaza, decían las abuelas.

ANEXO 3. Cínico el senador voldemort de las contrataciones oscuras y de las camaleónicas posiciones partidistas que exige el comparecimiento del expresidente y senador Uribe a los Jueces de Paz, cuando es él que debe responde ante la Corte Suprema Justicia por los detrimentos patrimoniales donde recomienda a sus mercaderes para saquear las entidades como lo han hecho durante años sin tanta vergüenza. 

JORGE MARIO PEREZ SOLANO
Acerca de JORGE MARIO PEREZ SOLANO 11 Articles
Abogado,Especialista En Derecho Administrativo, ha sido asesor y consultor en el sector nacional y territorial socio en Safey & Lawyers SAS - Bogota. Fue columnista en el hoy diario del magdalena, bloguero en kienyke,columnista en seguimiento.co. Samario de nacimiento,Barranquillero y Bogotano por adopción;su domicilio y residencia están en Bogotá y Barranquilla