La vergüenza

CECILIO JOSÉ CONTRERAS G

@Ceciliojosecont 

La vergüenza Columna de Cecilio José Contreras Clic para tuitear

Después de la fuga de Santrich, más de uno quedó  encartado. Ayudaron a un narco a volarse  y ahora están callados, antes se les veía dando notas y en programas nacionales de opinión y ahora ni si quiera publican en Twitter. Son una vergüenza.

Me refiero a los “amigos de la paz”, esos que hicieron lo humano y lo divino para que Santrich estuviera libre en su apartamento  (haciendo negocios de televisores) en lugar de estar  encerrado en una celda en los Estados Unidos.  Uno de ellos es Iván Cepeda quien ahora se hace el indignado ante la opinión pública. Dice que Santrich incumplió su palabra. Yo le pregunto al senador, ¿Cuándo un criminal de estos ha tenido palabra? Que no venga Cepeda ahora a lavarse las manos. Si no se hizo responsable de los mensajes que le enviaba a Raúl Reyes, al menos que responda por ayudar a fugarse a un narcotraficante.

Que no venga Cepeda ahora a lavarse las manos. Si no se hizo responsable de los mensajes que le enviaba a Raúl Reyes, al menos que responda por ayudar a fugarse a un narcotraficante. Clic para tuitear

Ni hablemos de la corte Suprema de justicia que hizo el papelón del año. Dejando a semejante hampón  en libertad para luego llamarlo a indagatoria, creyendo en la buena fe  de este criminal pensaron que se presentaría voluntariamente. Lo siento por los magistrados de la corte pero a un criminal de esta calaña no se le puede creer en su buena fe. Pasan toda una vida delinquiendo y aun así les dan un trato preferencial. Cómo diría un amigo, hicieron la del bobo, dejaron libre a Santrich y después que se fuga, ordenan su captura.

Ahora el narco Santrich anda ‘tirando pase” quien sabe en qué ciudad de Venezuela, junto a Iván Márquez y el paisa. Y es que ahora no sólo canta el quizás, quizás, quizás; también lo baila.

Las farc se han burlado innumerable veces de los colombianos y todo porque saben que no les harán nada. El mejor acuerdo posible si fue mejor, para ellos. La impunidad que les dieron los hace intocables. Cualquier intento que procure hacer un poco de justicia, es atacado por los inquisidores  de la paz, quienes se hacen los Santrich (ciegos) con los jefes guerrilleros que están fugados en Venezuela, mientras gritan y trinan diciéndole a Uribe y a Duque que no acaben con la paz, se callan ante los que verdaderamente están haciendo trizas los acuerdos.

Ahora el narco Santrich anda ‘tirando pase” quien sabe en qué ciudad de Venezuela, junto a Iván Márquez y el paisa. Y es que ahora no sólo canta el quizás, quizás, quizás; también lo baila. Clic para tuitear