Las drogas en la juventud Colombiana ¿Un problema de salud pública o un asunto de naturaleza moral?

J. SEBASTIÁN GUTIÉRREZ HERRÁN

@SebastianGutih1 

Las drogas en la juventud Colombiana ¿Un problema de salud pública o un asunto de naturaleza moral? Columna de J. Sebastián Gutiérrez Herrán Clic para tuitear

En nuestro contexto cultural actual es indudable que desde la perspectiva que se le vea las drogas en la juventud son un amplio problema que no tiene otro calificativo más que una tragedia absoluta. Vi personalmente algunas de las mentes maestras de mi generación perderse en la vorágine depredadora que son las drogas, inicialmente estos sujetos no le veían como un problema colosal  a sus prácticas matutinas de consumo, justificaban dichos hábitos con innumerables discursos seudo-academicos y muchas veces iracundos del porqué de su regularidad al consumo de estas sustancias.

Veo de manera preocupante como cada vez son más y más los jóvenes que cada vez a  temprana edad acceden a las drogas, habituando esta dinámica de consumo desde periodos de desarrollo humano muy precoces, de antemano alarman los datos estadísticos que sitúan a la niñez y juventud colombiana entre las principales consumidores del mundo en rangos de edad temprana, como también alarman problemáticas ya más generales dentro de datos demográficos, como de que tenemos más de dos millones de adictos a la marihuana y un índice alto en otras sustancias más fuertes como el bazuco , el perico o la cocaína como tal.

Veo de manera preocupante como cada vez son más y más los jóvenes que cada vez a temprana edad acceden a las drogas, habituando esta dinámica de consumo desde periodos de desarrollo humano muy precoces Clic para tuitear

¿Un problema de Salud Pública?

Desde mucho tiempo atrás se han dado debates en escenarios políticos e institucionales sobre si el problema de las drogas debe recaer en el marco de lo normativo, o de un diseño mejorado de políticas públicas y de salud pública que mejoren dicha problemática, el punto es que se puede anexar una muy buena campaña de prevención y hasta de tratamientos para las personas ya adictas a las sustancias, pero cabe anexar que es cualitativamente significativo mirar el por qué las poblaciones jóvenes están accediendo a las drogas de todo tipo, elemento que nos lleva a preguntarnos si es una asunto más de valores culturales propios de la moral

Crisis de la moral en Colombia.

A mí modo de ver es un tema de suma pertinencia a la hora de abordar todos estos entramados de las drogas y otros elementos condensados en ellas como la violencia, la depresión, la desintegración familiar entre otros profundos males que nos aquejan no solo como sujetos sino como sociedad.

Se puede hacer una aproximación sintética del concepto o idea de moral como la costumbre o su vez los “usos relativos a las costumbres”, ello muy a la luz de la filosofía clásico sobre el asunto concerniente a la moral. Pero el asunto que se debe preguntar acá es el siguiente: ¿Colombia tiene una profunda crisis en sus valores morales, culturales?; La respuesta pareciera ser obvia e indiscutible para la mayoría de personas y la conjetura seria simple, si estamos en una profunda crisis de valores culturales y morales, pero ello no se queda allí y este no puede ser el único elemento atomizador que lleve a los jóvenes al consumo de drogas, hay asuntos que se deben “tomar con pinzas “ y muy meticulosamente mirar desde otros ángulos, como por ejemplo el hecho de que el país tenga como sustento económico las drogas y por ende se encuentren fácilmente al acceso de esos jóvenes en las calles de cualquier lugar de nuestra geografía nacional.

El basilisco

Estamos entonces en un problema colosal y multidimensional que no solo atañe nuestra moral cultural, sino también nuestras formas de producción económicas, nuestra ética como ciudadanos para ganar el sustento y muchos otros elementos que transversalizan este problema de una manera enorme y que nos sumerge como bien lo decía en el prefacio de esta columna en una tragedia absoluta.

Es ese monstruo enorme del cual no solo entregamos para que devore a nuestros niños y jóvenes sino que también son los más grandes que mirar como si no sucediera nada en nuestra sociedad. Son también los políticos que callan ante este flagelo y no proponen proyectos de ley ni políticas públicas para cambiar de raíz ese colosal mal de cual todos no vemos como víctimas directas o indirectas. Somos cómplices silenciosos de ese terrible y demoniaco mal que nos aqueja como cultura, siendo acolito y en cierta forma cómplices de asuntos como el narcotráfico. El mal hay que extirparlo de raíz y esto no cambiara hasta que no haya una voluntad absoluta en contra de las drogas, una pauta que debe ser radical y que estructuralmente derrumbe ese enorme monstruo.

Son también los políticos que callan ante este flagelo y no proponen proyectos de ley ni políticas públicas para cambiar de raíz ese colosal mal de cual todos no vemos como víctimas directas o indirectas. Clic para tuitear
J Sebastian Gutierrez Herran
Acerca de J Sebastian Gutierrez Herran 51 Articles
Padre de Viko, nieto de Flaminio Herrán. Caldense por fortuna de Dios; Padre Manizaleño y Madre del oriente de Caldas. Coaching en Trabajador Social empresarial y organizacional. Tres años de experiencia laboral en el sector privado y un año en proyectos del sector público. Aficionado amateur de la filosofía-política, la Historia, la sociología el Derecho. Me gusta el cine clásico de John Wayne, Ford y Clint Eastwood. Amante de la música de Vikernes, Piazzolla y Antonio Aguilar.