Lina Moreno de Uribe

Nicolás Camilo Rivera Mejía

Nicolás Camilo Rivera

«Al lado de todo gran hombre, siempre hay una gran mujer»

Lina Moreno de Uribe. Por Nicolás Camilo Rivera Clic para tuitear
Nicolás Camilo Rivera

Dicen que detrás de todo gran hombre siempre hay una gran mujer, pero siempre he creído que eso es mentira ya que nuestra compañera de vida siempre tendrá su lugar a nuestro costado y preferiblemente tomada de nuestra mano, en el caso puntual de doña Lina Moreno y Álvaro Uribe Vélez se materializa aún más la anterior afirmación, ya que desde 1979 ella siempre ha sido su roca, su fortaleza y la que lo impulsó a ser la gran persona que es hoy.

Muchos aseguran que la primera dama, es un adorno más de la casa blanca y no hay nada más alejado de la realidad o por lo menos no es el caso de doña Lina Moreno, toda vez que esa mujer aprovechó al máximo su estatus en la casa de Nariño durante el período del Presidente Uribe comprendido entre el 2002 al 2010, ya que si hacemos memoria deberíamos recordar que ella enfocó esos 8 años al trabajo social, en 2003 presidió la Consejería Presidencial de Programas Especiales, dicha Consejería se encargaba de apoyar al Gobierno Nacional en el cumplimiento de los objetivos planteados en el Plan Nacional de Desarrollo, lideró el “Programa de Promoción de Derechos y Redes Constructoras de Paz” cuya piedra angular fue el mejoramiento de la condiciones de vida de los adolescentes y prevenir el embarazo a temprana edad, también debemos recordar que desde la “Oficina de Apoyo a la Discapacidad” veló por el éxito de los procesos de inclusión social de las personas con discapacidad, buscó personalmente donaciones nacionales e internacionales para mejorar la educación en los municipios del país, orientó el programa llamado “El Valor de la Palabra” el cual buscaba fortalecer la comprensión lectora de los niños y para finalizar esta lista de logros como primera dama ella fue Presidente Honoraria de FIDES y la Asociación de Damas Diplomáticas, excelente gestión para ser un adorno ¿no? Demostró ser una Primera Dama de hechos y no de palabras.

Tanto ella como sus hijos Tomás y Jerónimo Uribe Moreno siempre estuvieron lo más alejados  posible de los medios y la polémica, tan así que desaparecieron de la vida pública desde que el Presidente Uribe terminó su mandato, salvo contadas ocasiones que rendían una entrevista y respondían ataques viscerales de la oposición, ya que ellos saben que el Presidente Uribe es un hombre que pone a la familia primero y lo demostró aún más en marzo del presente año cuando le dijo a Vicky Dávila durante una entrevista publicada por Semana que estaba preocupado por su familia, ellos sufrían mucho por lo que está atravesando en estos momentos, pero Presidente no solo ellos sufren, nosotros los que lo  apreciamos y creemos firmemente que usted le devolvió la esperanza a Colombia durante su mandado también nos preocupamos e incluso sufrimos, ya que se está violando de manera permanente su debido proceso y su derecho a la presunción de inocencia, toda vez que a pesar de que aún sobre usted no recae pena alguna, no lo bajan de criminal desde hace años y respecto a su proceso, es una vergüenza para el derecho debido a las constantes filtraciones en un proceso que a pesar de que acaba de iniciar deja mucho que desear.

Como lo escribí anteriormente, la protagonista de esta columna se desapareció de las cámaras y los reflectores, fueron 10 años de silencio casi total e ininterrumpible que dio por finalizado  el pasado 9 de agosto del presente año, rompió su anonimato e hizo pública una carta a la opinión pública, corta pero contundente de la cual quiero resaltar tres cosas, primero agradeció el multitudinario respaldo que le mostraron los Colombianos al Presidente Uribe ante el atropello de la Corte, segundo le tiró las orejas sutilmente a la Corte y tercero habló sobre los odios en nuestro país, sobre esto último ella nos dio a entender que la Familia Uribe Moreno no quiere más odios en nuestra patria y nos dejó una frase digna de analizar: “Los jueces han permitido que sea el entorno y los intereses políticos los que dicten la sentencia” haciendo alusión a la penosa politización de la justicia en Colombia.

Esta columna la escribo para agradecer a doña Lina por ser la fortaleza del Presidente Uribe durante esos 41 años de matrimonio, romper el mito de que las primeras damas son una figura de adorno en la Casa de Nariño y por último invitar a doña Lina a que tome la batuta del proyecto que el Presidente Uribe lleva desarrollando por años, ya que necesitamos mujeres inteligentes y serenas en cabeza de la nación. 

Acerca de Nicolás Camilo Rivera Mejía 73 Articles
Joven abogado santandereano modelo 95 enamorado de la política, activista político y social desde los 17 años, tuitero y ahora columnista de opinión. #MásLideresMenosPolíticos.