Lo que detona la JEP

Mónica Pérez

Mónica Pérez
El capricho de la JEP de llamarse a si mismo un Tribunal de Jurisdicción Especial para la Paz desborda lo ilógico solamente con exponer las barbaridades que han cometido en nombre de la paz. Clic para tuitear

 

Tan importante ha sido la existencia de millones de víctimas en Colombia por diversos factores y aún así el plato principal es el conflicto armado. La pobreza, discriminación, desigualdad, desempleo, quedan en segundo plano a la hora de pelear por bandos de derecha, centro o izquierda, a pesar de ser el principal argumento de las personas para adentrarse en una discusión que termina amargando sus días y que no le genera solución a sus problemas personales.

La JEP, la joya de la corona para este tiempo al tener revoloteando discursos, tweets, columnas de opinión y noticias, en la medida de ser inconcebible que un día tras otro sigan pasando por encima de los derechos, voces y sentimientos de las víctimas del conflicto armado, a propósito de sumar a la conmoción el fallecimiento de su defensor incansable Herbin Hoyos; termina eclipsando intereses personales e incluso intereses comunes muy relevantes para hoy, como los miles de millones de los que habla el Ñoño Elías en la Reelección de Santos, y centra toda la atención en esta lucha diaria entre izquierda y derecha que a la final afectan a todos.

No se trata de cerrar los ojos ante eventuales sucesos, no obstante que la reacción y respuesta inmediata ante estos ocurra por lógica de convicción y no por fanatismos baratos que tienen cansados a todos los que, peor aún, prefieren llamarse apolíticos. El capricho de la JEP de llamarse a si mismo un Tribunal de Jurisdicción Especial para la Paz desborda lo ilógico solamente con exponer las barbaridades que han cometido en nombre de la paz, por ejemplo la reciente amenaza al Presidente de Colombia hecha por uno de sus « ajusticiados », su protección notablemente parcializada de los victimarios y el caso omiso a las voces de las víctimas son hechos, no dichos, que denotan la falta de aptitud de esta institución.

Pues así como lo he mencionado al principio, la defensa a ojo cerrado de la JEP inmiscuyendo un significado tan importante como lo es vivir en paz en los guerristas que pasan por encima del que sea, denota solo el hecho de vivir observando la comida del plato ajeno y su afán por aprovechar cada espacio para ser el centro de atención. Pensaba que el trastorno histriónico de la personalidad era poco común en las personas, hoy por hoy parece que han encontrado el tema perfecto para que sea parte de todos los colombianos, el egocentrismo de ser ellos la solución no les deja concebir la idea de que otros ya han ayudado e ínfimamente mantienen asuntos importantes escondidos.

Ya lo dijeron algunos dirigentes y siguen sin prestar atención, tanto las prioridades de la agenda legislativa como de las comunidades en sus regiones deben ser en pro de la economía, reduciendo la pobreza, abriendo oportunidades.