Los elegidos

EDUARDO BENÍTEZ GAITÁN

@EduardoBenitezG 

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El 18 de febrero de 2018, en respuesta a un tweet de Andrés Hoyos, Gustavo Petro, el representante de la dictadura chavista en Colombia, afirmó: “Propongo que una constituyente territorializada y pluralista haga las reformas que no hizo la Constitución del 91: la del territorio, la reforma a la salud, la educación, la Justicia, la Política y el tránsito hacia una economía productiva”.

El 10 de marzo de 2018, en un video para la revista SEMANA, el candidato chavista ratificó que su primer acto como Presidente de Colombia sería la convocatoria a una Constituyente: “no sería una constituyente como la de 1991. Tiene que ser una constituyente territorial. No una reforma de todo, sino acotada a las reformas de salud, educación, justicia, una nueva economía y la política».

17 meses después, la Constituyente de Petro es retomada por “Iván Márquez”, “Jesús Santrich”, “El Paisa”, “Romaña”, entre otros bandidos, en el relanzamiento de las FARC a través de su “Manifiesto de la Segunda Marquetalia”:

“(…) una recomposición como resultado de un diálogo político, y de la institucionalización de los cambios resultado de un Proceso Constituyente Abierto (…) analicemos y recojamos las múltiples propuestas y plataformas elaboradas desde el campo popular y la intelectualidad crítica del país y bordemos con ellas una sola bandera, para marchar como proceso constituyente abierto hacia la superación de la exclusión, la miseria y las inmensas desigualdades; hacia la democratización en profundidad del Estado, la vida social, restableciendo la soberanía y buscando incidir en los procesos de cambio en Nuestra América y garantizar el bienestar y el buen vivir de nuestro pueblo.

17 meses después, la Constituyente de Petro es retomada por “Iván Márquez”, “Jesús Santrich”, “El Paisa”, “Romaña”, entre otros bandidos, en el relanzamiento de las FARC a través de su “Manifiesto de la Segunda… Clic para tuitear

Se trata también de potenciar nuestras aspiraciones y llevarlas a un nuevo nivel en el que entonces sí, una Asamblea Constituyente, suficientemente representativa y con plenas garantías de actuación, dé un impulso definitivo a las transformaciones estructurales que requiere Colombia. (…)”.

La banda de Márquez converge con los planteamientos programáticos de Petro al plantear una “economía con principios de humanidad”, la “educación gratuita y de calidad en todos los niveles”, una “política internacional de paz”, un “gobierno amoroso, respetuoso de sus vecinos, enemigo de la guerra, soberano y solidario con los pueblos; con unas nuevas instituciones integradas con gente virtuosa, honrada, de méritos y sentimientos humanos. Un gobierno que haga la felicidad del pueblo”.

Pero más allá de las convergencias, los cabecillas rearmados de las FARC, en sus “Saludos de la Reunión extraordinaria de Comandantes, FARC-EP, La lucha Sigue” (Ver texto en: https://www.lahaine.org/fO6u)  señalan con nombre propio a LOS ELEGIDOS para cumplir con su objetivo estratégico: Imponer en Colombia un gobierno de acuerdo a sus intereses para adelantar una Constituyente que les permita tomarse el poder:

PARTIDOS Y MOVIMIENTOS:

“Saludamos a los integrantes del Partido Comunista Clandestino y del Movimiento Bolivariano, al Partido Comunista Colombiano, a la Unión Patriótica, que se han mantenido en sus trincheras de combate pese a las adversidades. Y al Partido de la Rosa, expresándole a su militancia firme -como dijera el Comandante Marulanda- que si somos revolucionarios tarde o temprano nos tendremos que encontrar en el camino”.

“Saludamos a las organizaciones y movimientos sociales, a los integrantes de Defendamos la Paz y al universo de los inconformes, a quienes convocamos a seguir ahora más que siempre a mantener y multiplicar su compromiso de corazón y sin descanso en una lucha constante por los cambios, motivados en la gran causa de la paz con justicia social y soberanía, que ojalá sea la paz total que involucre a todos los actores armados y forje un Nuevo Gobierno Alternativo que salve al país de la crisis general”.

DIRIGENTES POLÍTICOS:

“Saludamos a los hombres y mujeres de esta patria, que creen que otra Colombia es posible y que decidida y evidentemente han bregado y siguen peleando con paciencia e inteligencia por la paz, desde diferentes vertientes políticas y escenarios sociales: a Iván Cepeda, a Álvaro Leyva, a Roy Barreras, a Piedad Córdoba, a Juan Fernando Cristo, a Gustavo Petro, a Ángela María Robledo, a Angélica Lozano, a Ernesto Samper, a Jorge Enrique Robledo, a Aida Abella, al padre Bernardo Hoyos, a Pablo Catatumbo, a Antonio Sanguino, a Jaime Caicedo, a José Luis Arias, a la dirigencia indígena afrodescendiente y campesina, al profesor Alfredo Molano, a los defensores y defensoras de presos políticos y derechos humanos, a Imelda Daza y quienes integraron con denuedo el equipo de Voces de Paz, entre muchas otras personalidades, (…) y esperamos encontrarnos en esa gran coalición de fuerzas de la vida, de la justicia social y la democracia que impulse un nuevo diálogo para lograr la verdadera paz definitiva, estable y duradera, por la que clama el país, teniendo como premisa que solo a través de una Proceso Constituyente Abierto y un Gobierno Alternativo impregnado de humanismo (…)”.

PODER LEGISLATIVO, PODER JUDICIAL Y SOCIEDAD CIVIL:

“Saludamos a las individualidades y sectores del Senado, de la Cámara de Representantes, de la Rama Judicial, del conjunto de la institucionalidad y del entramado social, incluyendo a gremios, comerciantes, juristas, periodistas objetivos y demócratas, entre otros, que, superando las imposiciones del Bloque de Poder Dominante, se empeñaron en contribuirle al cumplimiento de los traicionados Acuerdos, a la causa de la paz, (…) Les hacemos un llamado a impedir que gobiernos reaccionarios sigan truncando el sueño de paz. (…)”.

FUERZA PÚBLICA:

“(…) Saludamos a los soldados, policías, oficiales y suboficiales patriotas, respetuosos de los intereses populares (…)”.

Es claro que el país se enfrenta a una amenaza para su seguridad nacional más allá del narcotráfico como motivación para el rearme; si algo le ha quedado claro a Iván Márquez y a sus ELEGIDOS, es que la democracia colombiana, con todos sus defectos, es más sólida de lo que parece.

Les estorba el Estado de Derecho, por ello atacan permanentemente el apego a la ley con el término “santanderismo”  y que les cerró algunos espacios de impunidad desde la Corte Constitucional y el Congreso al limitar el dictatorial fast track y ajustar la Ley de Amnistía; la alta confianza ciudadana en las Fuerzas Militares, principal sostén de la democracia, es uno de los pilares que les falta por derribar para erigirse como salvadores de un país en crisis hastiado de la corrupción; y sus reveses electorales en 2018 les demuestra que para llegar a ser gobierno es imprescindible trabajar sostenidamente en una crisis del sistema político que les posibilite, a mediano plazo, hacerse una Constitución sastre: hecha a su medida bajo inspiración venezolana y cubana.

Más allá de una guerrilla resguardada y financiada por el narcotráfico y el apoyo del régimen de Maduro nos encontramos ante un verdadero peligro estratégico con tentáculos en la política, la academia, el Poder Judicial, la sociedad civil y el periodismo. La ventaja es que ya lo dicen de frente, perdieron la vergüenza y nos tienen advertidos de sus planes para desestabilizar a Colombia.

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Eduardo Alberto Benítez Gaitán
Acerca de Eduardo Alberto Benítez Gaitán 14 Articles
29 años, politólogo de la Universidad Nacional de Colombia (2012) y magister en Seguridad y Defensa Nacionales de la Escuela Superior de Guerra (2018) con diplomados en Seguridad Multidimensional de la Escuela Superior de Guerra y en Liderazgo Político Y Social de la Universidad Sergio Arboleda. Se ha desempeñado como Secretario de Gobierno y Desarrollo Social del municipio de Nuevo Colón (Boyacá).