Los medios y la versión que nos quieren contar

CATALINA TÉLLEZ CÓRDOBA

Catalina Téllez

@Latellez3

Los medios y la versión que nos quieren contar Columna de Catalina Téllez Córdoba Clic para tuitear

En los últimos meses he notado con profunda preocupación sobre cómo las acciones del Estado son cuestionadas diariamente por algunos medios, que sin conocer el fondo de los objetivos estratégicos estatales y la jerarquización de los mismos, pretenden a como dé lugar deslegitimizarlos, utilizándonos a nosotros, los ciudadanos de a pie, como receptores de la información que nos quieren contar, que personalmente considero como una más de las tantas formas de ataque contra Colombia como Estado- Nación.

Los colombianos estamos inmersos en un contexto social, político y económico complejo que no se puede ocultar, pero ese gusto natural del ser humano de querer concentrarse solo en los aspectos negativos y exacerbarse con ellos, contribuye a que estos métodos con fines destructivos tengan efecto y resultados a largo plazo; los enemigos del Estado han entendido que pueden controlar en un plazo extendido las formas persuasivas de comunicación de manera indiscriminada, como lo son los medios y entienden perfectamente los efectos de controlarlos o aliarse con ellos  en “zonas grises” intangibles que se amparan en derechos fundamentales, siendo a simple vista una estrategia que no se puede percibir en un primer plano.

Los enemigos del Estado han entendido que pueden controlar en un plazo extendido las formas persuasivas de comunicación de manera indiscriminada, como lo son los medios Clic para tuitear

Esto no es más que el sometimiento del Estado a estrés, para así poderlo dominar con facilidad en un futuro diseñado y planificado bajo sus intereses -los del enemigo, por supuesto-. Está claro que la resiliencia subversiva ha contribuido a la supra-especialización del crimen, a un orden para-estatal a lo largo y ancho del territorio nacional, conformándose como una estructura organizada a nivel social, que se ha prolongado en el tiempo bajo un conflicto interno asimétrico que, a su vez, permeó las instituciones.

Los pilares de la Seguridad Democrática, entre ellos la voluntad política, el presupuesto de la Fuerza Pública, el ataque sistemático a las operaciones de acción unificada (entre las diferentes entidades tanto gubernamentales como las que no lo son), la inteligencia y su composición por niveles (que han sido perpetradas hasta el punto de incidir en el ambiente operacional táctico y en cuestionamiento de la inversión área) están siendo amenazadas. Rafael Nieto Loaiza lo sustenta muy bien cuando afirma en sus discursos que los pilares de la Seguridad Democrática son hoy en día -y en otras palabras- “blancos” del enemigo, la sociedad dividida a causa de la crítica que se le ha dado al manejo del narcotráfico en el país, también es uno de los otros tantos factores que se infunden diariamente a través de los medios tradicionales o digitales y sus plataformas, se manifiestan con la idea de dejar en la mente de los ciudadanos y extranjeros que nuestro Estado es represivo y malo hasta con “caricaturas”, como si se tratase de un periodismo profesional o serio; para mí es todo lo contrario.

¡Esto no puede seguir siendo así! La prevención y neutralización de las amenazas es una constante que no puede parar y que debe ser estudiada sin descanso, si de verdad se busca continuidad en la existencia del Estado, pues en términos de la geopolítica se entiende que los Estados son como los seres vivos (nace, crece, se reproduce y muere); nacen, se expanden y se declaran fallidos. Las ciencias políticas se refieren a un comportamiento cíclico en el tiempo. Es preocupante cómo el populismo hoy, en medio de la tragedia mundial que se enfrenta a la lucha contra una pandemia, se sigue aprovechando de la situación.

Es hora de que se empiece a generar un verdadero y real sentido de pertenencia patriótico, y hago un llamado a las instituciones educativas. Vivimos en país privilegiado por su posición geoestratégica, no podemos seguir cuestionando las acciones que se alinean con los objetivos estratégicos, ni tampoco seguir generalizando las malas acciones de algunos servidores. No. Todo el sistema atrapado en las manos del enemigo será trágico para nosotros mismos, hemos sido víctimas de los nuevos campos de batalla que no necesitan de muertos, los expertos militares están organizados bajo la misión de proteger el Estado y de desplegar todo tipo de operaciones multimisión para garantizar que los colombianos estén en condiciones de generar desarrollo, los medios deben parar con su tono agresivo ¡no está bien, no lo está! y lo saben, por eso lo utilizan o se dejan utilizar y no lo perciben; quisiera pensar que es la última opción.

Vivimos en país privilegiado por su posición, no podemos seguir cuestionando las acciones que se alinean con los objetivos estratégicos, ni tampoco seguir generalizando las malas acciones de algunos servidores. Clic para tuitear

Las operaciones, en mi concepto, no se deben exhibir como si se tratase de trofeos, el mayor trofeo para nosotros es convivir en un Estado pacífico, sin embargo, en un sistema narco-democrático como en el que vivimos, el peligro está a la orden del día, es primordial  que a pesar de la naturaleza de nuestro conflicto interno (que a diferencia de otros países que han tenido que experimentar guerras externas, donde la sociedad recibe a sus soldados como héroes) dejemos de creerle todo a los medios, el despliegue de las propias tropas, la legalidad basada en principios que no se puede omitir, la extralimitación de las funciones de los servidores, la ponderación de los derechos fundamentales, necesita ser conocida por todos. No puede ser que se siga contando una sola parte o versión que llega a las zonas más lejanas y tengan los ciudadanos (que sí comprenden la magnitud de los efectos contraproducentes) que organizarse como muros de contención para contrarrestar agitadores por doquier.

Por último, quiero una vez más reafirmar la importancia de las Fuerzas Militares, quienes se amparan en funciones constitucionales. ¿Por qué no entenderlo y estudiarlo?, ¿por qué resulta más fácil criticarlas que estudiar sus Manuales o su Doctrina, que es además referente mundial?; ¿por qué seguirle creyendo a quienes quieren afirmar que el Estado es represivo y malo? Cuando al final de todo el Estado es un ente ficticio que se conforma por nosotros mismos y de la nociva cultura de: “el vivo y el bobo”; no permitamos que los medios se inmiscuyan en el papel de los entes de control y nos sigan persuadiendo. Necesitamos -urgente- fomentar interés nacional.

Por último, quiero una vez más reafirmar la importancia de las Fuerzas Militares, quienes se amparan en funciones constitucionales. Clic para tuitear
CATALINA TÉLLEZ CÓRDOBA
Acerca de CATALINA TÉLLEZ CÓRDOBA 5 Articles
Abogada en ejercicio, especialista en Derechos Humanos ante Sistemas Internacionales, especialista en Derecho Administrativo, Magister en Estrategia y Geopolítica, en curso de pregrado en el programa de periodismo, investigadora en geopolítica, tutora de tesis de maestrías ponente en geopolítica, Bogotana, afecta a los principios democráticos.