Los menores de edad y el conflicto armado en Colombia. Un autorretrato de la hipocresía.

J. Sebastián Gutiérrez Herrán

@SebastianGutih1

Los menores de edad y el conflicto armado en Colombia. Un autorretrato de la hipocresía. Columna de J. Sebastián Gutiérrez Herrán Clic para tuitear

Ha causado revuelo en la opinión pública nacional y en todo medio de información oficial , redes sociales, espacio público de opinión, parques, cafés, entre otros; el debate que se sostuvo esta semana en el congreso al ha puesto en boca de todo el mundo al Ministro de Defensa Guillermo Botero, quien a mi modo de ver ha puesto mucho de sí, a nivel institucional y personal para avanzar frente a las abrumadoras críticas de la opción y la ciudadanía que más que “proteger los niños”, quieren ver el país arder y obstaculizar las labores del Gobierno del Presidente Duque. 

Menos entre las filas de la subversión.

Mala fortuna y dicha la de las pobres criaturas que no han tenido la oportunidad muchas veces de tener sus padres en óptimas condiciones para brindarles una niñez acorde a los cánones de esas pueriles edades, ello en parte es la génesis de muchas de las justificaciones seudo-romantizadas que la subversión añade para dar el argumento de que ellos se metieron a estas acciones terroristas por la necesidad de un futuro mejor a sus hijos, de paso vincularlos a ellos en esa lógica terrible que es la guerra y por qué no decirlo el tráfico de drogas.

Dicho de otra manera los adultos involucrados directamente en el reclutamiento de menos de edad en estas estructuras criminales apelan a la falta de presencia del Estado y la sociedad para con estas pobres criaturas que no tienen otro futuro que empuñar un arma y delinquir de múltiples maneras al lado de esos adultos que les reclutan con la idea de que con ellos estarán mejor. 

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Algunos datos para refrescar la memoria. 

Desde 1964 a 2016 ( tiempo de la firma de los acuerdos de paz de la habana) solamente las FARC, como actores directos para ese momento dentro del conflicto armado en Colombia, habían reclutado más de 16.000 menores a sus filas, de los cuales en parte la fuerte pugna que se trataba de hacer de manera civil e institucional por algunos partidos y ciudadanía en oposición al gobierno Santos era que muchos de eso menores se entregaran a la justicia o a sus familias, cosa que se tornó vertiginosa y un punto que nunca cumplió este grupo terrorista, ya que el pacto o acuerdo oficial del gobierno Santos nunca vinculo este elemental punto en el acuerdo. Para el año 2019 en el Gobierno del presidente Iván Duque se buscó objetar 4 puntos de los acuerdos e intentar dar relevancia tanto a los menores como a las mujeres y victimas en general del grupo terrorista FRAC, cosa que tampoco se logró ya que el congreso no aprobó dichas objeciones 

Quienes hoy por hoy fungen como opositores del Gobierno que encabeza Iván Duque, se rasgan las vestiduras por los 7 menores víctimas de un bombardeo de las fuerzas oficiales del Estado Colombiano, nunca se pronunciaron frente al reclutamiento de las FARC, o simplemente no lo veían relevante frente al interés primario en su momento que era firmar el acuerdo y blindar constitucionalmente todos los puntos a conveniencia total del grupo terrorista FARC, hoy por hoy quieren hacer el alboroto mediático por estos “pobres niños inocentes” que nada tenían que ver con la disidencia de las FARC que abiertamente todos sabemos que trafican con drogas, como siempre la cocaína como el motor que abastece y robustece la guerra interna. 

Hasta acá nada novedoso, simples interpretaciones o perspectivas pueden posicionarse de un lado contrario a mi punto de vista personal, pero cabe aclarar que no hay que ser tan cara dura para hacer política con estos menores muertos, y lucir como el grupo político o el sector de la ciudadanía que quieren salvar la juventud de nuestro país. 

Algunas conjeturas personales para cerrar…

Estos sectores y grupos de ciudadanos que hoy por hoy arman el alboroto en redes sociales y espacios de opinión poco o nada les interesa los menores en el conflicto, más bien buscan un momento oportuno, coyuntural, para desestabilizar el gobierno legítimo y democrático del presidente Iván Duque y su ministro de Defensa; más que nada es un ataque de esos comunes dentro de esos sectores, que fungiendo como madrecitas de la caridad aprovechan las coyunturas para realizar sus objetivos, como bien lo decía poco o nada les importa los menores en el conflicto, porqué si realmente les importara hacía mucho tiempo hablarían de los más de 16.000 menores que durante más de 50 años fueron reclutados, violados, y puestos en las filas de un grupo criminal de tan magnánima envergadura como lo son las FARC. 

Hoy por hoy las FARC están legitimadas por una parte, y constitucionalmente por el funesto acuerdo del gobierno Santos con las Farc, por otro lado están en el momento lo que se denominan sus disidencias, y por qué no decirlo la ciudadanía impávida y casi que inconsciente que con sus opiniones y acciones avalan un proceso de un grupo terrorista que lo único que busca es crear un Estado de conmoción total para tomar las múltiples dimensiones del poder que sostienen el Estado-Nación; quieren imponer esa extraña y amalgamada forma de socialismo del siglo XXI, que nadie entiende a cabalidad pero que detrás trae los clásicos componentes del socialismo, perdida de la libertad, pobreza económica y mental, miseria absoluta.

Hoy por hoy las FARC están legitimadas por una parte, y constitucionalmente por el funesto acuerdo del gobierno Santos con las Farc, por otro lado están en el momento lo que se denominan sus disidencias Clic para tuitear

J Sebastian Gutierrez Herran
Acerca de J Sebastian Gutierrez Herran 56 Articles
Padre de Viko, nieto de Flaminio Herrán. Caldense por fortuna de Dios; Padre Manizaleño y Madre del oriente de Caldas. Coaching en Trabajador Social empresarial y organizacional. Tres años de experiencia laboral en el sector privado y un año en proyectos del sector público. Aficionado amateur de la filosofía-política, la Historia, la sociología el Derecho. Me gusta el cine clásico de John Wayne, Ford y Clint Eastwood. Amante de la música de Vikernes, Piazzolla y Antonio Aguilar.