Los Otros Locos Que Matan

Jorge Córdoba Soto

Los Otros Locos Que Matan

@Tzion4325 

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Sin ánimo ofensivo; tiendo a pensar que un gran cúmulo de los debates en los que se centra la opinión visible; se encuadernan en ideas fijas y concretas, en dicotomías inútiles, que siempre terminan con un panel de Angélica Lozano, algún resentido de los que poco trabaja; y eso sí, tratan de llamar al personaje del centro democrático que más se equivoque en su canal de expresión, u ofenda más enérgicamente. Se devoran, y así mismo aniquilan las posibilidades de explorar lo que también nos está deteniendo como sociedad; ó matando.

Hay un segmento científico de la sociedad que es capaz de cambiarla; que tuvo su inigualable altura con personajes como Avicena, Freud, Maimónides, Hipócrates. Quienes fueran enormes pensadores que construyeron conocimiento y dejaron legados fascinantes. Así mismo durante mucho tiempo; el médico era un noble en su verdadero significado; llamado por una intensa vocación, de capacidades sorprendentes; dominaban la lógica, filosofía, política, un sinnúmero de artes y ciencias humanas; siempre absortos en buscar maneras de sanar cuerpos, mentes, almas y mundo. En muchos imperios; asesoraban en temas de diplomacia; eran seres loables, confiables; casi deidades; obvio; muchos casos fraudulentos, pero eran la excepción. Han cambiado las sociedades, pero no la esencia, grandeza y unicidad de nuestro foco: La vida misma.

En muchos imperios; asesoraban en temas de diplomacia; eran seres loables, confiables; casi deidades; obvio; muchos casos fraudulentos, pero eran la excepción. Clic para tuitear

¿Qué sucede hoy? Con trágico realismo puedo decirles que el fraude es la regla en este desprestigiado y enfermo gremio.

¿Cuál es el problema?: Sencillo y ¡abrumador! Las decisiones de ese gremio alteran, salvan y arruinan vidas. Les daré una pincelada de cómo se construye este estrado vergonzoso en el que nos subimos:

  • Las escuelas de medicina se erigen sobre un vacío de solidez, sin una visión clara, sin controles acerca de su conveniencia demográfica, y llenando requisitos de papel.
  • ¿Quiénes son los admitidos a esas escuelas?: Predomina el joven sin aptitud, sin curiosidad científica, en busca de un título célebre y peor aún; sin la capacidad ó aún el carácter para enfrentar una vida de abnegación y servicio. Si es muy común en cambio la estrategia de trampa para eludir responsabilidades, incluso invertir el orden de valores.
  • Hace unos años conocí a un estudiante esquizofrénico diagnosticado, realmente No controlado, con deterioro cognitivo evidente; que llevaba 12 años estudiando medicina porque solía retirarse por temporadas a caminatas sin rumbo; lo reintegraron bajo orden de un juez; supe que se graduó y era un médico naturista exitoso…
  • Esos mismos; se gradúan con bastante facilidad; es más difícil perder materias que ganarlas; y si las universidades son “duras”, menos lumbreras de matriculan, es decir, se autoregulan por lo bajo para mantenerse vigentes y con buenos ingresos. Paso seguido vienen meses ó años de práctica a libre albedrío, sin regulación y si con muchos eventos adversos, muchos muertos…
  • Esto de las competencias, conocimiento y pericia pasa incluso y MUCHO, a nivel de la alta complejidad. Cuando el dueño de los “paquetes ó contratos” se le da por creerse experto en algún área; no lo detiene la masacre; y quien opine; se queda sin trabajo y quizás perseguido…
  • A nadie le interesa el status verdadero y primordial, la salud mental de los galenos en quien depositan su integridad; créanme; la prevalencia de enfermedad y trastornos mentales, de comportamiento, entre los médicos es altísima; y mucho se relaciona íntimamente con el desempeño, afectándolo inevitablemente; cuando menos; es notable nuestra falta de inteligencia emocional; quien nos observa?, quien nos diagnostica?, quien nos ayuda?; es más; quien salva a los pacientes de nosotros cuando mutamos a monstruos come vidas?… ¡Pero no! Los médicos tienen que salir a protestar por su pago en condiciones paupérrimas, esclavizantes; en el congreso discuten presupuestos sin solucionar NADA; el ministerio público busca negocios y protagonismo; los “estudiosos” repiten de forma muy predecible la inconveniencia de las EPS.
Las escuelas de medicina se erigen sobre un vacío de solidez, sin una visión clara, sin controles acerca de su conveniencia demográfica, y llenando requisitos de papel. Clic para tuitear

            ¿Y los enfermos?

Seguiré opinando.

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