Los retos en seguridad del Valle de Aburrá

César Augusto Betancourt Restrepo

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@C88Caesar 

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Los índices de violencia del Valle de Aburrá han alertado a las autoridades y a la comunidad en general, que miramos cómo el poder de las estructuras criminales ha aumentado, al punto que hoy son de las principales amenazas que tienen las diferentes administraciones a lo largo y ancho del territorio que comprende el Área Metropolitana.

En Bello, la disputa entre Pechelly y el Mesa, ha generado miedo y zozobra; en Medellín, Envigado y Sabaneta, se han sentido las repercusiones de la guerra que se ha generado entre actores de Trianón y la Terraza; y en la Comuna 13, el Coco y la Agonía han dejado tras de su guerra por el control de la renta criminal, bajas entre las que se cuentan civiles y menores de edad.

En Bello, la disputa entre Pechelly y el Mesa, ha generado miedo y zozobra; en Medellín, Envigado y Sabaneta, se han sentido las repercusiones de la guerra que se ha generado entre actores de Trianón y la Terraza Clic para tuitear

Eso sin contar los hechos de violencia no asociados con bandas criminales, los cuales, gracias a la gestión de la Alcaldía de Medellín, vienen disminuyendo. Pero para entender este panorama de estructuras delincuenciales, es necesario comprender las razones que lo alimentan.

Según el Gobierno Nacional, en Colombia existen 23 Grupos Delincuenciales Organizados –GDO-, los cuales son estructuras criminales de alto poder económico, que obtienen su renta, principalmente del narcotráfico y la minería ilegal.

De estos 23 GDO, 10 se encuentran en el Valle de Aburrá, lo que quiere decir que el Área Metropolitana concentra el 43% de los grupos criminales y mafiosos que se lucran a costillas de la sociedad, que tienen alto poder económico, y que además, con esos recursos, puede corromper (y lo ha hecho), las diferentes instituciones del Estado, lo que aumenta el poder de estos grupos delictivos y a su vez, desencadenan más violencia en todas las estructuras de la sociedad.

Estos 10 Grupos Delincuenciales Organizados que delinquen en el Valle de Aburrá son: Caicedo, La Sierra, La Terraza, La Unión, Los Chatas, Los Triana, Picacho, Robledo, Trianón y Pachelly.

Adicional a esto, hay que mencionar que entre estas GDO se han formado alianzas, como lo son:

  • La Oficina: conformada por los Chatas, Pachelly, Picacho, La Unión, Caicedo y Triana.
  • La alianza entre La Terraza, Robledo y Trianón.
  • La Sierra, como brazo delictivo de la GAO Clan del Golfo.

Hay que mencionar además que en el Valle de Aburrá se tiene información de algunas actividades delincuenciales orquestadas por organizaciones delictivas de 12 países, principalmente de Argentina, Brasil, Canadá, México y Panamá.  

Pero ahí no acaba el entramado de delincuencia, ya que las GDO en el Valle de Aburrá, comandan Organizaciones Delincuenciales Comunes Organizadas –GDCO-, las cuales, tan solo en Medellín son 86 estructuras de este tipo, de las cuales 82 están dedicadas al tráfico de estupefacientes y 6 de ellas obtienen su renta criminal de la explotación sexual y comercial de niños, niñas, adolescentes y por trata de personas.  

De la misma manera, cada GDCO en la ciudad, dirigen combos, los cuales delinquen con el permiso y visto bueno de sus superiores, a cambio de un tributo.

Las razones

La pregunta que cabe hacerse es ¿Por qué precisamente el Valle de Aburrá concentra esta gran cantidad de estructuras criminales? ¿Cuáles son las razones, y más crítico aún, cuáles son las consecuencias?

En la Política de Defensa y Seguridad del Gobierno Nacional, mencionan que las principales amenazas que tiene hoy Colombia, provienen del narcotráfico y de la minería ilegal, precisamente las fuentes de entrada principales de las GDO.

Si enlazamos esa posición oficial, con el gran aumento que han tenido los cultivos ilícitos en el país, principalmente durante el Gobierno de Juan Manuel Santos, y con los datos que sostienen que Colombia es el principal productor de cocaína en todo el mundo, lo que obtenemos como resultado es una economía ilícita de magnitudes astronómicas, que obviamente termina siendo el combustible para estas organizaciones delictivas.

Pero no es solo la realidad nacional, sino la realidad departamental la que alarma, pues en varias regiones de Antioquia, como el Bajo Cauca, Urabá, el Magdalena Medio y municipios importantes como Ituango, han sido víctimas del flagelo de los grupos narcoterroristas, que han sabido explotar el mercado ilícito de la coca, además de la minería ilegal, y otras actividades de la renta criminal.

Estas actividades en regiones de Antioquia terminan siendo intervenidas por estas estructuras criminales que tienen su asiento en el Valle de Aburrá, ya sea en directa colaboración con las GAO Clan del Golfo, ELN, Disidencias Farc, Caparrapos y EPL, o como brazos dirigidos por estas mismas organizaciones terroristas.

Por ende, el Valle de Aburrá termina siendo una especie de Centro de Operaciones para el bajo mundo, y desde aquí se coordina gran parte de la actividad delictiva, que aprovecha la situación geográfica de Antioquia (el tapón del Darien y la salida al mar Caribe por Urabá) para exportar las sustancias alucinógenas a otros países.

Las consecuencias de esta concentración de poder y finanzas ilegales, es la desestabilización de las instituciones del Estado, por cuenta del poder corruptor de estas GDO, pero igualmente, una lucha contra el narcotráfico que podríamos perder.

La solución

Pero hoy las cosas han cambiado, ya que el Presidente Iván Duque tiene una visión muy diferente y mucho más integral de la seguridad y la defensa del país, que la de su antecesor, lo que sin duda lo convertirá en el compañero ideal de alcaldes y gobernadores que intentan luchar contra estas estructuras.

En la Política de Defensa y Seguridad del Gobierno Duque, la lectura de esta problemática está muy bien definida, y hay una clara definición de los objetivos estratégicos y de unas líneas de acción, que le dan dientes a la Fuerza Pública para actuar en contra de estas estructuras delictivas.

Estos objetivos estratégicos son:

  • Garantizar la soberanía, la independencia y la integridad territorial.
  • Proteger a la Población y contribuir a su bienestar.
  • Lograr el control institucional del territorio.
  • Preservar y defender el agua, la biodiversidad y los recursos naturales como activos estratégicos de la Nación e intereses nacionales.
  • Consolidar la seguridad para la legalidad y contribuir al emprendimiento y el logro de la equidad.
  • Innovar, transformar y fortalecer el sector de defensa y seguridad.
  • Garantizar la protección, profesionalización y bienestar de los miembros de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, y sus familias.

Las líneas de la política son:

  • Disuasión y Diplomacia para la Defensa y Seguridad.
  • Protección de la Población y seguridad ciudadana.
  • Acción unificada.
  • Sustituir la economía ilícita por lícita.
  • Inteligencia, contrainteligencia e investigación criminal.
  • Fortalecimiento institucional, eficiencia y bienestar.
  • Comunicación estratégica.

Si llevamos estos objetivos estratégicos y las líneas de la política, al plano de la realidad en los territorios, la Fuerza Pública empezará a tener resultados contundentes contra las estructuras criminales del país, y específicamente en Antioquia y el Valle de Aburrá, es fundamental fortalecer todas las agencias de inteligencia, contrainteligencia e investigación judicial, para desmantelar estas GDO y GDCO, sus finanzas y sus redes de apoyo.

Si llevamos estos objetivos estratégicos y las líneas de la política, al plano de la realidad en los territorios, la Fuerza Pública empezará a tener resultados contundentes contra las estructuras criminales del país Clic para tuitear

Con una acción integral de la Fuerza Pública, y de las demás instituciones del Estado que permitan consolidar la victoria de la legalidad sobre el mundo de la ilegalidad, podremos luchar con la esperanza de ganarle a los violentos, pero si no se coordinan todas las fuerzas de la sociedad en contra de estas estructuras criminales, podríamos estar ad portas de nuestra debacle como país.

César Augusto Betancourt Restrepo
Acerca de César Augusto Betancourt Restrepo 19 Articles
Soy Profesional en Comunicación y Relaciones Corporativas, Máster en Comunicación Política y Empresarial. Cordovista hasta los tuétanos, ciclista amateur enamorado de Medellín y admirador de Oscar Wilde, Freddy Mercury y Salvador Dalí. Escribo con alma, vida y sombrero. #DogLover #MejorEnBici