Más Acuerdos, ¡Menos Política!

Luis Felipe Arango P

@luchoap 

Más Acuerdos, ¡Menos Política! Columna de Luis Felipe Arango P Clic para tuitear

Colombia debe imitar y adoptar el modelo de España con la ETA, para poder derrotar al ELN y al terrorismo.

El primer acuerdo fundamental que debemos alcanzar todos los colombianos, es el rechazo frontal al terrorismo.

Mientras haya voces que de alguna manera se levanten en defensa y justificación al terror, o busquen responsables distintos al ELN, de los actos terroristas, esta agrupación narcoterrorista se sentirá respaldada y seguirá en su actividad criminal sin que nada los detenga.

La solución, contrario a lo que opinan Álvaro Leyva e Iván Cepeda, no es política. La solución es social. La paz se alcanza cuando las fuerzas rebeldes renuncian al terrorismo y buscan los cambios por mecanismos institucionales y esto no requiere de ninguna negociación, mesa de diálogo o concesión especial.

La ETA, en España, entregó las armas y se incorporó a la vida civil sin obtener concesión ni amnistía de ningún tipo. Sencillamente el rechazo social los llevó a cesar su rebelión. No tenían otra salida.

La ETA, en España, entregó las armas y se incorporó a la vida civil sin obtener concesión ni amnistía de ningún tipo. Sencillamente el rechazo social los llevó a cesar su rebelión. No tenían otra salida. Clic para tuitear

En Colombia políticos de todas las tendencias hacen de la paz y del cese el terrorismo, una bandera política. Todos hablan de acabar la violencia.

En un extremo se defiende un modelo de reincorporación con plenos derechos para los guerrilleros con penas simbólicas, y en el otro extremo se defiende la tesis de una entrega condicionada, pagando penas y reparando víctima. Esta última supone una superioridad militar amplia por parte del estado.

A mi juicio de ninguna manera la sociedad debe sumarse a los políticos para lograr el fin del terrorismo. Es al contrario: Los políticos deben sumarse a los movimientos sociales para presionar el desarme y la reintegración de los subversivos.

Las fuerzas políticas deben preocuparse más bien por alcanzar un acuerdo entre todas ellas, para rechazar de plano el terrorismo y la violencia, sin condiciones. Deben renunciar definitivamente a volver el tema de la lucha contra el terrorismo parte de la controversia electoral, ya que, en eso, todos tenemos que estar de acuerdo. Los terroristas no deben encontrar fisuras para colarse en el juego político, como han hecho hasta ahora.

No más arengas como la de #YoMarchoPeroSinUribe ni tampoco se debe satanizar y vincular a las fuerzas de la oposición por los actos de los terroristas.

Eso sí: fuerza política que no se sume al acuerdo queda en entredicho, bajo sospecha, y obviamente será objeto de una severa sanción social.

Mi sueño sería ver una foto de Petro, Uribe, Duque, Nieto, Fajardo y Cepeda marchando juntos en rechazo al terrorismo, pero Colombia está tan polarizada, que aun estamos lejos de este escenario.

Hay que empezar a movilizar a la sociedad, no a los partidos políticos, para alcanzar esta meta.

Me gustó mucho la convocatoria de algunos sectores cercanos al gobierno, que convocan a marchar contra el terrorismo sin color político. Esa es la idea.

Yendo un paso mas allá en mi sueño, he pensado que una marcha multitudinaria de cientos de miles y ojalá millones de colombianos, por varios días, hacia las zonas del conflicto. Tendría un impacto inmenso, aunque no exento de riesgo por la inesperada reacción violenta de esos salvajes terroristas, que no se detienen ante nada…

Mi Propuesta:

Hago un llamado a la sociedad civil para que rechace en la calle, en el hogar, en el trabajo, en la escuela y la universidad, firme y frecuentemente, cualquier acto y movimiento terrorista.

Que se proscriba el proselitismo político acompañado de las armas y que quien incurra en esta práctica, tenga sanciones severas e inhabilidades que le impidan, permanentemente, el ejercicio de la política.

Mientras personajes cómo Leyva y Cepeda sigan asociando la política con la subversión y el terrorismo, los bandidos se sentirán respaldados y recrudecerán sus acciones fratricidas en aras de obtener ventajas negociadoras en la mesa de diálogo.

Esto no puede ser. Colombia tiene que cambiar y me parece que el presidente Duque, uniéndose a las marchas sociales, está dando el primer paso en la dirección correcta.

Esto no puede ser. Colombia tiene que cambiar y me parece que el presidente Duque, uniéndose a las marchas sociales, está dando el primer paso en la dirección correcta. Clic para tuitear

Sin embargo, para terminar, invito al presidente Duque a ir más allá de una simple marcha y le propongo que haga de la búsqueda de acuerdos fundamentales, el programa principal de su gobierno, con el objetivo de erradicar la subversión y el terrorismo. Estos acuerdos deben alcanzarse dentro de un plazo cierto y de no alcanzarse, debe traer consecuencias serias para quienes no los suscriban.

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