Millos – Unión Magdalena En La Historia De Colombia

Luis Felipe Arango P

@luchoap 

Millos - Unión Magdalena En La Historia De Colombia Columna de Luis Felipe Arango Clic para tuitear

El 15 de mayo de 2019 me levanté pensando en el duro encuentro que disputaría mi Millos del alma  en la noche, frente a la Unión Magdalena de Santa Marta.

No acabé de despertarme cuando vi las noticias y me enteré de que la Justicia Especial para la Paz, mejor conocida como JEP, había decretado la libertad de Jesús Santrich y le había otorgado la garantía de no extradición.

Acto seguido leí que el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, había presentado renuncia irrevocable a su cargo y después que la Vice-Fiscal había seguido los pasos de su jefe. Durante el resto del día fue evidente que el país había entrado en una dinámica de estado de crisis y desorden institucional que yo no veía hacía mucho tiempo. Ni siquiera con el robo del plebiscito el 2 de octubre de 2016 hubo una crisis institucional tan marcada.

Hoy con cabeza fría hago votos porque el país logre encontrar la salida de esta encrucijada y en otra columna me referiré al evento en particular. Lo que quiero destacar hoy es que todo el revuelo aconteció el día en que Millonarios enfrentó al Unión Magdalena en el marco de las finales del campeonato colombiano de fútbol.

Ni siquiera con el robo del plebiscito el 2 de octubre de 2016 hubo una crisis institucional tan marcada. Clic para tuitear

En medio de este complejo tema algo empezó a moverse en mi cabeza, como una especie de Deja Vu, que me decía que yo ya había estado allí.

Súbitamente el comentario de un amigo cercano me iluminó:

El 6 de noviembre de 1985 el grupo narco terrorista M-19, con el apoyo del cartel de Medellín, se tomó a la fuerza el Palacio de Justicia de Colombia en Bogotá, masacrando docenas de civiles inocentes así como gran parte de los magistrados de las cortes que allí funcionaban.

Este penoso, lamentable y triste acontecimiento sumió a Colombia en una confusión institucional muy parecida a la que sentimos ayer. Aún hoy ni todas las víctimas han sido reparadas, ni conocemos la verdad, ni los autores o cómplices como Gustavo Petro han aceptado responsabilidad alguna.

Nuevamente: sobre este particular haré referencia en futuras publicaciones

Lo que quiero destacar es que ese mismo seis de noviembre de 1985 en Bogotá se enfrentó Millonarios con el Unión Magdalena en el marco de las finales del campeonato colombiano de fútbol.

Yo estuve en el estadio esta noche y recuerdo que se veía en el cielo el reflejo rojo-azulado de las llamas del incendio del palacio y se escuchaban detonaciones probablemente resultado de explosiones causadas por el incendio y también de las armas de guerrilleros y fuerzas del orden público.

Esta extraña conciencia trajo a mi mente toda suerte de sensaciones y recuerdos.

Al igual que hace 34 años ayer Millonarios derrotó al Unión Magdalena, y quedó posicionado para ganar el campeonato. Hace 34 años también quedamos muy opcionados al título.

De hecho Millos en 1985, clasificó a la Copa Libertadores de América gracias a esa victoria. Lamentablemente el título a la postre lo perdimos a manos del América de Cali.

En lo futbolístico deseo fervientemente que la historia no se repita y Millos se alce con la añorada estrella 16. En el marco político-constitucional espero lo mismo. La historia no se puede repetir y este impasse se debe superar rápidamente.

Hoy jueves 16 de mayo, analicé lo sucedido ayer con cabeza fría y llegué a la conclusión de que lo de ayer fue un paso en falso de la Justicia Especial para La Paz. Van a pagar muy caro sus infames decisiones, y no porque el gobierno tome represalias, sino por el impacto negativo que sobre la imagen de los acuerdos y de ese tribunal queda en la opinión pública nacional e internacional.

Este ilegitimo proceder desnudó ante la comunidad internacional el verdadero alcance de los acuerdos de La Habana Los Estados Unidos de América y otras naciones democráticas se van encargar de que la comunidad entienda que lo que se pactó en Colombia fue una garantía de impunidad para los narcoterroristas.

Es nuestro deber manejar esta ventaja estratégica con inteligencia. No debemos caer en manos de la ira descontrolada sino obrar con mentalidad estratégica porque se le puede sacar mucho provecho político a esta coyuntura.

Es nuestro deber manejar esta ventaja estratégica con inteligencia. No debemos caer en manos de la ira descontrolada sino obrar con mentalidad estratégica porque se le puede sacar mucho provecho político a esta coyuntura. Clic para tuitear

Repito esto es independientemente de lo que haga o deje de hacer el gobierno. Depende de nosotros.

Luis Felipe Arango Pardo
Acerca de Luis Felipe Arango Pardo 10 Articles
Comentador asiduo. Voy por Millos, Boca y Barça. Beatlómano, Tintinólogo, Abogado y Administrador de Salud-USC. Opino a título personal.