No Sembrar Más Odio Y Resentimiento, ¿Es Mucho Pedir?

Duván Idárraga
He escrito en ocasiones anteriores que el daño del sr. Juan M Santos a Colombia es inconmensurable. Tiene su sello la estigmatización de sus contradictores, el odio y la división que generó en el país con su discurso y lenguaje, algo cuestionable en un Nobel de paz. Lastimosamente no fue el único.

En redes sociales se refleja la capacidad de odio que se ha transmitido hacia un sector importante de la sociedad especialmente las personas más jóvenes e incluso a los niños en muchos lugares de Colombia. Igual se observa en las marchas, en vez de defender causas y plantear propuestas o soluciones, se escuchan a los marchantes, en especial a los jóvenes, frases cargadas de odio contra el expresidente Uribe y contra el presidente Duque a quién tildan de asesino; alguien que jamás ha tenido líos con la justicia. Absurdamente son quienes veneran a los narcoterroristas FARC y al señor que guardaba dinero en efectivo en una bolsa, esos si con verdaderos prontuarios criminales.

En redes sociales se refleja la capacidad de odio que se ha transmitido hacia un sector importante de la sociedad especialmente las personas más jóvenes e incluso a los niños en muchos lugares de Colombia. Clic para tuitear

Esas situaciones se repiten hasta en escenarios deportivos como ocurrió en un encuentro del fútbol profesional colombiano, en medio del partido hinchas gritaban improperios en contra del ex Presidente Uribe, algo que nada tiene que ver con el deporte. Igual ocurrió en un colegio de la costa donde unos estudiantes hicieron lo mismo; o como personalmente lo evidencié en las marchas del 21 de noviembre en Cali cuando un grupo de jóvenes universitarios y de colegios (menores de 20 años) pasaban cerca lugar donde yo trabajo tildando de asesino al Presidente Duque, odio puro.

Ni que hablar de la manera en que muchos jóvenes se refieren nuestra Fuerza Pública como criminales, algo totalmente injusto, desproporcionado y salido de tono. En uno de los encuentros propiciados por el presidente Duque en Cartagena, un jóven vocero del paro empezó a decir que eran asesinos y violadores; pensé que se refería a los narcoterroristas FARC. Para mi sorpresa no hablaba de ellos, sino de los integrantes de la Fuerza Pública lo que generó un reclamo respetuoso pero vehemente y lleno de argumentos del Presidente. Lo absurdo de esto es que quienes hablan así de nuestros policías y militares a los verdaderos criminales de Colombia (responsables de delitos de lesa humanidad, de haber incendiado el Palacio de Justicia y asesinado a varios Magistrados bajo instrucciones de Pablo Escobar que los financió o de recibir varias pacas de efectivo que guardó en una bolsa), los tratan con deferencia y admiración, hasta se toman fotos felices con ellos.

¿Quiénes están sembrando tal nivel de odio en los jóvenes colombianos? Veo dos fuentes: 1. FECODE: En su web se leyó que ellos propenden por implementar el socialismo del siglo 21 en Colombia. También en entrevista realizada por el periodista Luis Carlos Vélez al presidente de esa organización, este reconoció que ejercen cierto tipo de adoctrinamiento a los jóvenes, algo que le cuestionaba con toda razón y vehemencia el periodista quien, en defensa de los niños y jóvenes, pedía fueran excluidos de estos manejos políticos. 2. Una serie de artistas y periodistas que respiran odio y resentimiento en sus mensajes, lastimosamente con alto nivel de influencia en sus seguidores.

Muy grave ese proceso de adoctrinamiento a los jóvenes en Colombia, peor aún que estén sembrando semillas de odio en niños y jóvenes, el futuro de Colombia. Eso no es formar, educar, informar o divertir, que es lo que deberían hacer unos y otros. Que bueno que los jóvenes exigieran más calidad y menos política en sus procesos educativos para buscar una verdadera trasformación del país; los recursos financieros están, faltan verdaderos maestros. Ideal artistas más conscientes de su rol ante sus seguidores y con mensajes más mesurados. Por ultimo, periodistas más objetivos e imparciales que no mezclen sus preferencias políticas con su deber de informar. ¿Es mucho pedir?

Eso no es formar, educar, informar o divertir, que es lo que deberían hacer unos y otros. Que bueno que los jóvenes exigieran más calidad y menos política en sus procesos educativos Clic para tuitear
EL COLMO 1: En la votación del Acto Legislativo que busca cadena perpetua para violadores de niños los Verdes, FARC,  Polo Democrático y Colombia Humana no votaron. Algunos de ellos decían defender a los menores cuando el tema del bombardeo al campamento del terrorista. NO HAY DERECHO.

EL COLMO 2: “532 líderes asesinaron en el gobernó de Juanma, Pero los actores, activistas, y defensores de derechos humanos No convocaron marchas porque estaban ocupados aplaudiendo las diez curules que les regalaron a asesinos, violadores, secuestradores y narcos disfrazados de “paz””: @alfredohnc.

¿Así o más absurdo? NO HAY DERECHO.

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