#NoticiasFalsasLaOtraPandemia

Iván Cancino G.

Iván Cancino G.
#EmpatíaEs Cuánta empatía falta y que lejos estamos de ella ya que entramos a un año electoral donde desafortunadamente esta clase de noticias y burlas con interés de humillar, de desunir y destruir van a ser cada vez más frecuentes. Clic para tuitear

Que cantidad de noticias falsas se publicaron la semana pasada y frente a estas se colincharon muchos periodistas y en vez de sonrojarse, retirarlas y disculparse empezaron a justificar y tratar de quedar bien. Hubo titulares de diversos medios que lo que logran es confundir y desunir, en vez de aclarar y unir, que es lo que necesita el país.

Varios titularon que el “peso es la peor moneda del mundo”: falso y mentiroso, el peso quedó en una mala posición entre 31 monedas estudiadas, que lejos está de ser una evaluación que cobije el comportamiento de nuestra moneda frente a todas a nivel global. Cuánta diferencia entre decir que el resultado fue entre 31 estudiadas a que es la peor del mundo.

 

Como si esto no bastara, otros se atrevieron a decir que la vacuna había sido mal negociada porque quien fue a esos encuentros no hablaba inglés y lo dijeron como si fuera palabra sagrada, como si no existiera otra verdad y le tocó al mismo Pfizer desmentir y aún así muchos tuvieron el valor y el compromiso ético de aceptar su equivocación y salir a rectificar y pedir excusas.

 

También manifiestan que Colombia es el tercer peor país en el manejo de la pandemia, olvidando aclarar que tampoco fue un estudio mundial sino una evaluación entre muchos países, pero no entre todos y que el estudio fue realizado por un instituto en Australia, midiendo seis criterios. Es claro que en la pandemia falta mucho, pero se ha hecho mucho, lo increíble es que muchas personas, entre ellos varios periodistas, disfruten con poner titulares que no son ciertos o que son tendenciosos solamente para crear mala imagen en el gobierno y polarizar aún más el país.

 

La crítica es algo necesario en una democracia, el control al gobierno y su fiscalización, exigirle resultados, pero todo ello dentro de reglas de verdad y precisión, no de chismes, divagaciones y datos inexactos e imprecisos.

 

Como si esto no fuera suficiente fallece el ministro de defensa y personas celebran esta muerte, la de un hombre decente como tantos otros anónimos que han fallecido por esta pandemia y por otras causas. El presidente al despedir un amigo y compañero equivoca una palabra y de inmediato la corrige, no obstante, el humor y la sátira son siempre bienvenidos, ojalá se tuviera algo de empatía en momentos difíciles, ojalá la burla y el chiste fuera para animar a un país que como todo el mundo necesita alegrías y no para demeritar o tratar de humillar a un ser humano, no al presidente de un país, a un ser humano que despide un ser querido cercano.

 

Cuánta empatía falta y que lejos estamos de ella ya que entramos a un año electoral donde desafortunadamente esta clase de noticias y burlas con interés de humillar, de desunir y destruir van a ser cada vez más frecuentes.