PABLO ESCOBAR GAVIRIA | Crónica por el Coronel Luis Alfonso Plazas Vega Clic para tuitear

Fue un narcotraficante, terrorista, criminal y político colombiano, fundador y máximo líder del Cartel de Medellín.​

 

Orígenes


Nació en Rionegro, Antioquia el 1 de diciembre de 1949. Hijo de Abel de Jesús Escobar Echeverri y Hermilda Gaviria Berrio. Aunque tuvo docenas de mujeres en su vida, Su esposa fue Victoria Eugenia Henao Vallejo, con quien tuvo dos hijos: Juan Pablo y Manuela Escobar Henao. Fue un hombre de 1, 67 de estatura, muy inteligente, pero sin ningún retén moral.

Escobar y su primo Gustavo Gaviria Rivero hacían pequeños «negocios» en el liceo Lucrecio Jaramillo Vélez, donde estudiaban. Hacían rifas, intercambiaban cómics, vendían exámenes y prestaban dinero.

Inicia su vida delictiva


Se dedicó a finales de los sesenta al contrabando. A medida que fue creciendo se involucró en el hurto de automóviles en las calles de Medellín y a comienzos de la década de los ochenta, se inició en la producción de marihuana y cocaína, como en su comercialización al exterior.
Fue acusado del secuestro y asesinato del industrial Diego Echavarría Misas en 1971, ​ y del capo del narcotráfico Fabio Restrepo en 1975.

Se inicia en el narcotráfico


En 1978 fue detenido por tráfico de estupefacientes, pero el proceso prescribió y quedó en libertad a los pocos meses. No obstante, la causa fue reabierta por la jueza Mariela Espinosa, quien tuvo que suspender la investigación por amenazas contra su vida. Esta juez fue asesinada años más tarde.

A finales de los años 70 y comienzos de los 80, teniendo ya mucho dinero del negocio de las drogas, decidió promoverse una imagen diferente a la de un delincuente común. Entonces se dedicó a presentarse como un hombre respetable, y a contactarse con políticos, financistas, abogados, etc. Construyó muchas obras benéficas para los pobres, entre ellas 60 campos de fútbol, o un barrio entero llamado Medellín sin Tugurios, al cual con el tiempo llamaron después barrio Pablo Escobar.
Impuso la «ley de plata o plomo», por la que muchos miembros del Gobierno, policía y militares colombianos o aceptaban la «plata» (dinero) que les ofrecía para sobornarlos, o les caía «plomo”: eran asesinados a balazos.

Nace el Cartel de Medellín

Se alió con otros reconocidos narcotraficantes como Gonzalo Rodríguez Gacha, Carlos Lehder y los hermanos Ochoa: Jorge Luis, Fabio y Juan David, para formar un grupo de exportadores de cocaína que la DEA bautizó como “el Cártel de Medellín”. Inicialmente actuaba como intermediario comprando la pasta de coca en Colombia, Bolivia y Perú,​ para revenderla a los traficantes encargados de llevarla a Estados Unidos.

Posteriormente monopolizó el negocio de la cocaína desde su producción hasta su consumo, con el control de pistas, rutas, laboratorios y venta, manejando más del 80% de su producción mundial y el 75% del mercado en Estados Unidos.​

 

Los hombres más ricos del mundo

Durante el decenio de los ochenta, logró consolidar su imperio criminal, acumulando una inmensa fortuna, estimada entre 25 000 a 30 000 millones de dólares. Pasó a ser uno de los hombres más ricos del mundo, según la revista Forbes, durante siete años consecutivos.​
Se hizo dueño de una de las haciendas más extensas de Colombia, llamada Hacienda Nápoles, en jurisdicción del municipio de Puerto Triunfo, que se convirtió en su centro de operaciones. Allí reunió más de 200 especies de animales exóticos para la región, como cebras, avestruces, hipopótamos, jirafas, elefantes, todos introducidos de contrabando, sobornando a las autoridades aduaneras.

Construyó en Medellín, con todos los lujos el que llamó “Edificio Mónaco”, y le puso ese nombre pues su ideal era convertir a Medellín a través del negocio de la droga, en el Mónaco de Latinoamérica (en referencia al principado europeo). Allí vivió parte de su familia. Años después, cuando el atentado perpetrado por el grupo “los Pepes” del cual se hablará más adelante, se encontraron en el sótano de este edificio, más de 40 autos deportivos.

Es difícil calcular la totalidad de sus bienes raíces, como edificios, oficinas, fincas, lotes, locales comerciales y casas, pero algunos datos hablan de más de 500 predios de su propiedad. También poseía helicópteros, motocicletas, lanchas y varias avionetas para transportar la droga a través de la difícil geografía colombiana.
De acuerdo con documentos de la DEA, el Cartel de Medellín fundó en 1981 el grupo Muerte a Secuestradores (MAS) como respuesta a los secuestros y acciones guerrilleras en su contra.

Tras la muerte de Pablo Escobar, este grupo estuvo relacionado con los hermanos Vicente, Fidel y Carlos Castaño, conocidos delincuentes paramilitares.

Aventurando en la política, 1982. Asesinato de Lara Bonilla.

Pablo Escobar logró inscribirse en el partido Liberal, para ir como Representante a la Cámara en el Congreso Nacional de 1982. Hizo parte del grupo político más votado para el Congreso, que estaba presidido por el Senador Alberto Santofimio Botero, por ese entonces el mejor orador de Colombia. La gente no se perdía los debates en los que él intervenía. En ese grupo también estaba otro brillante parlamentario: Cesar Gaviria Trujillo, de Pereira. Lo que pasaba desapercibido era la cercana amistad de Santofimio con Pablo Escobar Gaviria.

Pablo Escobar como Representante a la Cámara

 

Ese mismo año, Gaviria fue invitado a la toma de posesión de Felipe González, como Presidente del Gobierno Español,  por el empresario de ese país Enrique Sarasola, quien tenía importantes negocios en Medellín y estaba casado con una colombiana.

En agosto de 1982, Belisario Betancur tomó posesión como presidente de Colombia y en agosto de 1983, nombró como Ministro de Justicia a Rodrigo Lara Bonilla, del partido Nuevo liberalismo creado por Luis Carlos Galán.

Ese mismo 1983 el periódico El Espectador publicó una serie de notas editoriales escritas por su director Guillermo Cano Isaza que revelaban quién era realmente Pablo Escobar Gaviria. Las averiguaciones del ministro Rodrigo Lara Bonilla y del coronel de la policía, Jaime Ramírez Gómez, comprobaban la vinculación de Escobar con el narcotráfico. Como medida defensiva, Pablo Escobar junto con Jairo Ortega atacaron al Ministro mostrando un cheque del narcotraficante Evaristo Porras a favor de la campaña de Rodrigo Lara al senado, elaborado por Porras. Manipulando los medios de comunicación, ocultaron una importante verdad:

¡ese cheque nunca entró a la campaña!

En 1984, el Ministro Lara Bonilla con el apoyo del Ejército y la Policía consiguió la localización y destrucción del centro de producción de cocaína más grande de Colombia. Se llamaba Tranquilandia. Fundamental en esa operación fue el coronel Jaime Ramírez Gómez de la Policía. Se trataba de un gigantesco complejo de producción de cocaína en el departamento del Guaviare, de propiedad del Cartel de Medellín. Contaba con 19 laboratorios de procesamiento de coca, plantas eléctricas, dormitorios y pista de aterrizaje.
Una vez decomisado, varias toneladas de cocaína listas para exportar a los EEUU, fueron incineradas. Habían sido avaluadas en 1.200 millones de dólares. Adicionalmente se incautaron 30 aviones.

El Congreso colombiano, luego de muchas vacilaciones, levantó la inmunidad parlamentaria a Pablo Escobar, generando no solo la pérdida de su curul, sino la visa de los Estados Unidos, y se abrió el camino para que las autoridades judiciales empezaran a investigarlo. La imagen de hombre público de Escobar empezó a derrumbarse.

Como consecuencia el Ministro Lara Bonilla fue asesinado por orden de Escobar el 30 de abril de 1984, lo cual llevó al presidente Belisario Betancur a aplicar el tratado de extradición, en todo su furor. También dispuso el incremento de operativos por parte del Ejército y la Policía contra los miembros del Cartel de Medellín. Fue una verdadera guerra contra el narcotráfico. El congreso dispuso el embargo y secuestro de bienes a los narcos y el aumento de penas y multas para delitos asociados al tráfico de drogas, pasando éstos al conocimiento de la Justicia Penal Militar.

El capo Escobar mandó asesinar al coronel Ramírez Gómez de la Policía, cuando regresaba con su familia, y en su vehículo particular, de la localidad de El Rosal, cerca de Bogotá, Fue asesinado delante de sus hijos.

No conozco ninguna sanción ejemplarizante de la justicia colombiana contra ese crimen atroz.

El asalto al Palacio de Justicia, 1985

Pablo Escobar entonces decidió colaborar con el más trascendental hecho criminal en la historia jurídica no solo de Colombia, sino del mundo. El asalto a sangre y fuego del Palacio de Justicia, para la lo cual se alió con el movimiento terrorista M-19, de cuyos integrantes era amigo confeso, el cual encargó la tarea de llevar a cabo la acción criminal, mientras Escobar financiaba el magnicidio con dos millones de dólares.

Pablo Escobar financió el asalto del Palacio de Justicia para oponerse a la extradición que se definía ese día, y para incendiar los expedientes en su contra, pero al hacerlo, el fuego fue incontrolable y destruyó toda la edificación.

La tarea principal para sus intereses era el incendio de los expedientes de narcotráfico y el asesinato de los integrantes de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, que eran quienes determinaban la extradición de narcotraficantes a los EEUU, y a quienes denominaban en sus planes como los “rehenes fundamentales”. Ellos eran los magistrados: Ricardo Medina Moyano, Alfonso Patiño Roselli, Carlos Medellín Forero y Manuel Gaona Cruz. Los hombres más honorables e insobornables de la historia judicial.

En esa tarea criminal, el fuego superó la capacidad de control de los pirómanos y se extendió a todo el edificio, acabando no solo con los expedientes de narcotráfico sino con valiosos archivos judiciales de la nación, además de ocasionar la muerte de varias personas por incineración.

Por su parte el M-19 pretendía nada menos que la toma del poder.

Esta tragedia dejó un saldo de 94 personas fallecidas, incluyendo a casi todo el grupo terrorista, militares, magistrados, funcionarios judiciales y visitantes. El gobierno del Presidente Betancur con la anuencia y la firma de su Consejo de Ministros, autorizó el empleo de la Fuerza Pública, la cual en una batalla de dos días, derrotó a los terroristas y rescató a 263 personas con vida, entre ellos 43 magistrados entre principales y auxiliares. En esa confrontación el M-19 fue destruido en su organización militar y terrorista.

Esta acción lo obligó a mutar en un movimiento político que denominaron “Alianza Democrática M-19”, que luego cambió su nombre por el de “Partido Verde”.

Después del atroz asalto al edificio de las Altas Cortes, y como quiera que de nuevo don Guillermo Cano, Director del diario El Espectador, escribió responsabilizando al narcotráfico del asalto al Palacio de Justicia, Escobar mandó a asesinar a don Guillermo Cano el 17 de diciembre de 1986. Lo propio había hecho con el Magistrado sobreviviente Hernando Baquero Borda, quien también se atrevió a señalar al narcotráfico como responsable del Holocausto.

Escobar le declara la guerra a Medellín

Pablo Escobar declaró al gobierno una terrible guerra, desatada principalmente en Medellín. ​ Para ello manejó una bien organizada red de sicarios, y puso un millonario precio que pagaba a estos por cada policía que asesinaran. En esta forma murieron centenares de policías en esos años.

Después de perpetrar varios secuestros y asesinatos de funcionarios judiciales, asesinó a personalidades de la mayor importancia en el aparato estatal, entre ellos al Procurador General de la Nación Carlos Mauro Hoyos y al comandante de la Policía de Medellín, coronel Valdemar Franklin Quintero.

Al negocio de la droga del cartel de Medellín, le había surgido una fuerte competencia comercial: el Cartel de Cali, integrado por los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, Helmer “Pacho” Herrera y José Santacruz Londoño. Con ellos realizó algunas negociaciones, que no dieron frutos, debido a lo cual se desencadenó una guerra a muerte entre los dos carteles.

Entonces se iniciaron los actos más espantosos que aterrorizaron a Colombia y al mundo, Explosiones, secuestros, genocidios, coches bomba, destrucción de edificios etc. Varios países entre ellos los Estados Unidos, pidieron a sus ciudadanos no visitar a Colombia por considerarlo un país absolutamente inseguro. A comienzos de los años 90, Pablo Escobar era el criminal más buscado del mundo. Se le acusaba del asesinato de cerca de 700 policías uno a uno.

El terrible año de 1989

Este año fue especialmente violento. De una parte, el gobierno Nacional representado por el Director del Departamento Administrativo de Seguridad DAS Miguel Maza Márquez quien acometía la lucha física y frontal contra el cartel de Medellín, y en la parte política el candidato presidencial con mayores posibilidades electorales para el año 90, Luis Carlos Galán Sarmiento, quien con sus discursos animaba al pueblo colombiano a luchar contra el narcotráfico.

Del otro lado, muy unidos en esta guerra, los multimillonarios narcotraficantes Pablo Escobar Gaviria y Gonzalo Rodríguez Gacha, quienes contaban con un ejército que se calcula en más de 3.000 sicarios bien armados.

Fueron incontables los asesinatos, los actos terroristas, las explosiones en diferentes lugares del país, pero especialmente en Medellín y Bogotá, ocasionadas por los narcotraficantes, mientras las capturas y neutralización de los capos por parte del DAS eran permanentes. Vale la pena resaltar algunos:

El intento de asesinato contra el general Miguel Maza Márquez, Director del DAS, el 30 de mayo de 1989 en Bogotá, utilizando una poderosa carga explosiva que mató a siete personas. Ese día, el oficial se dirigía a las 7:15 hacia su oficina por la carrera 7a., cuando a la altura de la calle 57, en el instante en que pasaba el general en su carro blindado, explotó un carro bomba con 100 kilos de dinamita. El carro de la víctima voló varios metros por los aires, pero de milagro y gracias al blindaje el general se salvó.

18 agosto 1989. En una manifestación en Soacha, el más opcionado candidato presidencial Luis Carlos Galán fue asesinado. Sin duda fue obra del cartel de Medellín para evitar la extradición.

 

El 18 de agosto de 1989, ocurrió un doloroso evento histórico: el asesinato del candidato presidencial Luis Carlos Galán Sarmiento. En las horas de la noche, cuando atendía una manifestación política en la ciudad de Soacha, varios pistoleros del cartel de Medellín, al servicio del narcotraficante José Gonzalo Rodríguez Gacha se infiltraron en la manifestación y dieron muerte al precandidato, enemigo acérrimo de los narcotraficantes y partidario de su extradición a los Estados Unidos.

Otro hecho espantoso ocurrió con un avión de Avianca el 27 de noviembre. Sicarios de Pablo Escobar hicieron estallar un avión 727, el vuelo 203 de Avianca​ que se desplazaba entre Bogotá y Cali, con un saldo de 107 civiles muertos. Entre ellos dos ciudadanos norteamericanos, lo que permitió que el FBI y algunos expertos en explosivos del Ejército de los Estados Unidos asumieran la investigación, la cual permitió determinar que fue un atentado de Pablo Escobar Gaviria. Las versiones de los móviles del atroz atentado oscilan entre la muerte de los agentes de los EE. UU., la posibilidad de que en el avión viajaran los Rodríguez Orejuela, o la matar a un político colombiano que supuestamente viajaba.

27 noviembre 1989. Restos del avión de Avianca derribado por una bomba de Pablo Escobar en pleno vuelo.

Y para rematar el año de atrocidades, vino la destrucción del edificio del DAS. Este era el organismo que más daño le había hecho al cartel de Medellín, y a su jefe el general Maza Márquez venían tratando de matarlo hacía rato. El 6 de diciembre de 1989, sicarios de Escobar colocaron un bus bomba al lado del edificio del Departamento Administrativo de Seguridad DAS, buscando asesinar al Director quien de nuevo salió milagrosamente ileso a pesar de que la edificación quedó destruida. La explosión destruyó 200 establecimientos comerciales del sector y murieron 63 particulares, mientras alrededor de 500 quedaron heridos.

6 diciembre 1989. Pablo Escobar y Rodríguez Gacha destruyeron con una poderosa bomba el edificio del DAS, buscando asesinar a su director el General Maza Márquez. Dios protegió al general quien salió ileso.

Lo triste de la historia es que al final de la guerra pareciera que triunfó el narcotráfico. Hoy el candidato presidencial Luis Carlos Galán Sarmiento está muerto, el ex Director del DAS general Maza Márquez, un héroe Nacional desde todos los puntos de vista, está preso por la absurda acusación de haber participado en el asesinato de Luis Carlos Galán, su mejor aliado en la lucha contra el narcotráfico. La mano del Narco está presente y su familia engañada.
Y la organización que persiguió al cartel de Medellín, el Departamento Administrativo de Seguridad DAS fue eliminada por el gobierno de JM Santos y sus archivos decomisados por la Fiscalía.

Entrega a la Justicia, 1991. La “cárcel” de La Catedral.

En el gobierno de Cesar Gaviria, que había sido colega suyo en la Cámara de Representantes por el partido Liberal, Escobar aceptó entregarse a la justicia con la condición de ser recluido en una cárcel que él mismo construiría. Insólitamente esa pretensión se volvió realidad, y el capo construyó su propia cárcel en la vereda La Catedral del municipio de sus más caros afectos: Envigado, contiguo a Medellín. Allí no se le recluyó, sino que se instaló a mediados de 1991.

Algo más grave todavía fue que la guardia que le colocaron para supuestamente custodiarlo, estaba integrada por miembros del cartel de Medellín, nombrados como guardas de prisiones con salario oficial pagado por los contribuyentes colombianos, los cuales daban protección al capo.

 

A los pocos meses, la DEA informó al gobierno colombiano y a la Fiscalía, que en la cárcel de la Catedral, Pablo Escobar hacía orgías con mujeres llevadas de diferentes lugares de Colombia, realizaba juicios a otros narcotraficantes que eran trasladados a ese lugar sin que los cinturones de seguridad instalados por el gobierno se dieran cuenta, o con su propia complicidad. Allí mismo los condenaba a muerte, los ejecutaba y los inhumaba.

La cárcel era también centro de reuniones de negocios, y desde allí seguía manejando el tráfico de cocaína. La DEA exigía el traslado de Pablo Escobar de ese lugar.

El gobierno intentó persuadir a Escobar del traslado de prisión, pero Pablo Escobar exigía la presencia del propio Presidente para negociar. Cesar Gaviria no aceptó, pero le envió al Viceministro de Justicia y al Director de Prisiones. Ellos lamentablemente fueron desarmados por la guardia de prisiones que protegía al “patrón” y secuestrados en la misma cárcel, hasta que Pablo Escobar se escapó, presumiblemente con la complicidad de funcionarios, o del propio gobierno.

El Bloque de Búsqueda y “los Pepes” contra Escobar

La fuga de Escobar era una vergüenza para Colombia y el presidente Cesar Gaviria. En respuesta este organizó un Bloque de Búsqueda, que pocos resultados dio. Pero en forma espontánea apareció un grupo criminal de composición exótica integrado por sus enemigos. Lo llamaron “Los Pepes” que significaba “Perseguidos por Pablo Escobar” y lo integraban miembros del Cartel de Cali, familiares de miembros del cartel de Medellín que habían sido asesinados por Escobar en La Catedral, y se dice que también algunos funcionarios del gobierno colombiano y agentes de inteligencia americanos. Lo cierto es que este grupo enfrentó a Escobar con sus mismos métodos criminales: destrucción de los bienes de Escobar, asesinato de sus colaboradores y partidarios, actos de terrorismo etc. Fue una feroz vendetta. Colombia nuevamente se hizo invivíble.

Muerte de Pablo Escobar. Dado de baja por la Policía en 1993

Tras diecisiete meses de intenso rastreo, finalmente, Pablo Escobar fue dado de baja por la Policía Nacional, la Institución a la cual este criminal le ocasionó tantos muertos. El Bloque de Búsqueda, que era la organización legítima y oficial que lo perseguía, lo abatió en un enfrentamiento que culminó en el tejado de una casa en Medellín, el 2 de diciembre de 1993.
Contaba 44 años. Fue sepultado en el vecino municipio de Itagüí.

Luis Alfonso Plazas Vega
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