Pacto funesto Columna por CR (r) OSCAR RICARDO COLORADO BARRIGA Clic para tuitear

En Colombia ha hecho carrera el término “la política es dinámica”, utilizado por politiqueros rastreros a quienes no les importa cambiar de partido en repetidas ocasiones o aliarse con confesos criminales, capaces de violar niños menores de 10 años y realizar abortos con alicates, con tal de conseguir los apoyos económicos necesarios para alcanzar sus nefastos objetivos; gracias a lo indicado, hoy vemos como una recua de criminales e insensatos se unen y lanzan con bombos y platillos una nueva coalición que llaman: el Pacto Histórico, con la intención de llevar al solio de Bolívar a un terrorista con mayúsculas como Gustavo Petro.

Para comprender a ciencia cierta, el peligro que estas personas encarnan para la Democracia, se debe describir a algunos de sus “célebres” integrantes, mirando sus ejecutorias y prontuario personal, ejercicio que detestan progresistas y comunistas, quienes consideran que sus crímenes y fechorías del pasado se deben eliminar de la historia Nacional, pues según ellos hoy están ungidos por la verdad y las más altruistas intenciones.

vemos como una recua de criminales e insensatos se unen y lanzan con bombos y platillos una nueva coalición que llaman: el Pacto Histórico Clic para tuitear

Veamos:

Gustavo Bolívar, abyecto personaje capaz de robar a sus más cercanos amigos, poseedor de una fortuna hoy cuestionada por su mal proceder, ponente de un único proyecto que soterradamente lo beneficiaba, cuya única gestión consiste en financiar terroristas que hoy lo buscan para reclamar lo concertado a cambio de vandalizar las ciudades. Gustavo el mismo que sus copartidarios desprecian y traicionan.

Roy Leonardo Barreras, la encarnación de la deslealtad, camaleón de un zalamero repugnante, cercano a escándalos millonarios, amante de fajos de dinero que según él le entregan en bancos apretujados con cauchos, amante de cajas de seguridad repletas de efectivo, mentiroso para dar explicaciones, quien considera a tornillo y a todos sus secuaces demócratas y los exculpa de sus aberrantes crímenes sin sonrojarse y cuando le descubren sus andanzas utiliza la disculpa preferida por bandidos, todo es un entrampamiento. 

Aida Avella, representa la extrema izquierda radical, cercana por décadas a grupos terroristas, próxima al sindicato de FECODE, asesora de las FARC en la Habana, enemiga acérrima de la Fuerza Pública, vivió en Suiza a cuerpo de rey y se molesta cuando le preguntan cómo se financió, su única gestión en el Senado se centra en defender a narcoguerrilleros como Jesús Santrich e Iván Márquez, la misma que fue acusada por participar en masacres de militantes de su propio partido.

Armando Benedetti, Promotor de la campaña por la trasparencia, hoy es incapaz de demostrar su exorbitante fortuna que presume al estilo narco, quien gritando a su juez natural le dice que gastó 3.000 millones en raspado y mango en la playa, le sirve a Dios y al diablo con tal de salir en la foto y como todo chafarote se embriaga en plena sesión virtual.

María José Pizarro, hija y sobrina de psicópatas asesinos a quienes ella considera prohombres, humilla cada que tiene la oportunidad a la Policía, pero se esconde detrás de ellos cuando enfrenta a sus prohijados de la primera línea, los mismos que alienta para destruir la infraestructura pública.

Cepeda y Petro, ambos encarnan la mentira, la traición y el odio por todo y por todos, mancebos de grupos al margen de la ley, defensores de crímenes aberrantes, promotores de regímenes comunistas, enemigos de la lucha antidrogas, beneficiarios de multimillonarios contratos derivados del proceso habanero, resentidos por naturaleza, capaces de construir temibles entramados para destruir contradictores, expertos en victimizarsen y amigos íntimos de la nueva marquetalia. 

 

“El pasado de uno es lo que uno es. Es la única manera por la cual las personas deberían ser juzgadas.” Oscar Wilde

Comparte en Redes Sociales