¿Pagaría la fianza de su hermano?

Robert Posada Rosero

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@robertposada

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Una y otra vez reputados juristas y constitucionalistas tienen que salir a reafirmar que en Colombia, como en otras democracias del mundo, no existen los delitos de sangre, y que por ello endilgarle responsabilidades a una persona por lo que hizo un miembro de su familia es un exabrupto jurídico, una torpeza o simplemente mala fe. 

Dicho lo anterior también es preciso señalar que los líos judiciales de un familiar se convierten en una tragedia para todos sus allegados y que en un país convertido desde hace más de medio siglo en el principal productor de drogas no es extraño que alguien cercano sucumba ante las tentaciones de riqueza fácil que ofrece el ilícito negocio. 

Afirma Ramiro Bejarano, ex director del DAS del Gobierno Samper, que informar sobre la captura hace 23 años por narcotráfico del hermano de la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, no es un “acto de vileza y difamación”, como dice manifestó el presidente Iván Duque.   

Afirmación en la que tiene razón, informar no es un acto vil ni de difamación, lo que si genera grandes cuestionamientos es el contexto, la finalidad y los responsables de sacar dos décadas después estos hechos a la luz pública, ya que si alguien no puede posar de faro ético y moral en el país son los responsables de la publicación, el senador Gustavo Petro y los otros que se sumaron a su causa.  

Como él, muchos de los políticos, periodistas y opinadores que integraron el coro que cuestiona a la vicepresidenta de Colombia y hasta pidieron su renuncia al cargo, por las actuaciones de su hermano, llevan a cuestas las sombras de sus propias acciones y relaciones non sanctas. 

Solo para citar algunos ejemplos. Ramiro Bejarano es hombre de confianza de un expresidente que perdió la visa americana por financiar su campaña con dineros del Cartel de Cali; el exvicepresidente de Santos, Oscar Naranjo, vivió una situación idéntica con su hermano, el senador verde Iván Marulanda, candidato a la vicepresidencia por el Partido Liberal en 2006, también tuvo un hermano capturado por narcotráfico, y en el 2018 se conoció de la captura del congresista electo por el partido verde, León Fredy Muñoz, por el mismo delito.    

Por lo lados del periodismo la situación no es menos abrumadora, Daniel Coronell y Felix de Bedout, socios de NTC, cargan con el fantasma de la financiación del proyecto periodístico por pare del narco Justo Pastor Perafán; la inquisidora Cecilia Orozco, no ha tenido problema en trabajar con los anteriores y León Valencia y su expareja sentimental Marta Ruiz, periodista de revista Semana, pertenecieron a la guerrilla del ELN, grupo terrorista que se financia con el negocio de la droga.  

Mencionar a otros periodistas que reciben contratos públicos y se pasean por costosos restaurantes y bares con personajes de dudosa reputación al tiempo que ejercen su profesión nos llevaría varias columnas, lo que claramente deja en evidencia que hay muchos que no están libres de pecado pero siempre están listos para tirar la primera piedra.   

No se trata de justificar ninguna actividad delictiva o ilegal, pero si resulta necesario evidenciar la hipocresía y el doble rasero de una clase política y un periodismo que hace mucho tiempo perdió la altura y la decencia en el debate, ni para que mencionar a sujetos como el senador Iván Cepeda Castro o sus colegas del Partido Farc, quienes le deben más de una explicación al país, su voz es una afrenta a las miles de víctimas de esta guerrilla. 

De manera que en todo este escándalo hay más de oportunismo político y vileza que de una verdad que pueda determinar el rumbo del país, pagar la fianza de un hermano o familiar caído en desgracia es un acto de amor filial y solidaridad, que en ningún momento puede ser interpretado como que comulguemos con sus actos. 

Terminó trayendo a colación la reflexión del ex director de RCN Radio, Juan Gossaín, quien en la tercera jornada de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), afirmó, “Los medios se están dejando seducir por la tentación de la rapidez como si fueran portales de internet. Además, debemos salir a decirle a la gente: les están mintiendo, los están engañando y también muchos medios se están prestando para esa manipulación”.

Robert Posada Rosero
Acerca de Robert Posada Rosero 24 Articles
Comunicador Social Periodista, especialista en Derecho Constitucional.