Pisando callos

JOSÉ FÉLIX LAFAURIE RIVERA

@jflafaurie

Pisando callos Columna de José Félix Lafaurie Rivera Clic para tuitear

Curioso país este, en el que, cuando un funcionario cumple a cabalidad sus funciones y, al hacerlo, pisa callos en las madrigueras del narcotráfico, el bandidaje y la corrupción, los afectados se confabulan para tumbarlo y, sorprendentemente, logran apoyo en matoneadores mediáticos a la caza de cualquier nimiedad para hacer su tarea de desprestigio. El caso del ministro de Defensa es patético.

Cuando Botero entrega información provisional a los medios sobre el asesinato de Dimar Torres, con el compromiso de complementarla en el curso de la investigación…, le cae el mundo encima; cuando afirma, con cifras oficiales, que en Puerto Carreño el principal delito es el hurto a residencias y acude a una desafortunada referencia…, le cayó el mundo encima.

Una directiva del comandante del Ejército para mejorar resultados en la lucha contra el crimen, es ladinamente malinterpretada por un periodista como patente de corso para revivir falsos positivos…, y al ministro le cae el mundo encima.

Una directiva del comandante del Ejército para mejorar resultados en la lucha contra el crimen, es ladinamente malinterpretada por un periodista como patente de corso para revivir falsos positivo Clic para tuitear

Desde el gobierno pasado asesinan líderes sociales en las regiones donde se bajó la guardia frente al narcotráfico, y el exministro Villegas se atrevió a decir que, en su mayoría, eran “líos de faldas”, sin que nadie chistara; pero hoy, ante la persistencia del fenómeno y a pesar de los esfuerzos del Gobierno, al ministro, para variar…, le cae el mundo encima.

Esos matoneadores mediáticos, ya sean ingenuos o malintencionados, crean narrativas que arrasan con meritorias carreras. Botero, a quien temerariamente tildan de incompetente y desinformado, no es ningún “pintado en la pared”, sino un experimentado empresario, conocedor de la realidad nacional y curtido dirigente, durante casi dos décadas, de uno de los gremios más importantes del país.

Entonces, ¿quién está interesado en desprestigiarlo y, de paso, al gobierno Duque?; ¿quién quiere tumbar a Botero? La lista de los callos pisados la encabezan los partidos de izquierda, defensores de la impunidad del acuerdo fariano, y sus enmermelados socios del “centro difuso”, que fracasaron en la moción de censura.

Lo quieren tumbar los narcotraficantes y las Farc, que, aún sin aspersión aérea, ven amenazadas sus 200 mil hectáreas de coca, ante la efectividad en la erradicación manual, que pasó de 23 a 100 grupos móviles con mayores niveles de seguridad.

Quieren tumbarlo las mafias del microtráfico, ante la cruzada de la Policía Nacional en la erradicación de “ollas” y persecución de jíbaros, desterrados de más de 43 mil parques y 49 mil entornos educativos en todo el país.

Quieren tumbarlo las bandas criminales, que han perdido a más de 100 cabecillas y un 68 % más de maquinaria destinada a la minería ilegal.

Y desde la entraña de las Fuerzas Militares quieren tumbarlo las manzanas podridas de la corrupción. Desde hace años están documentadas en los medios y en la Fiscalía las escandalosas irregularidades del general Mejía, desde su tránsito por la aviación del Ejército, en compras de helicópteros y costosos entrenamientos, entre otras, pero así llegó a la Comandancia y hoy goza de buen retiro y flamante embajada, mientras las investigaciones en la Fiscalía no avanzan.

El país se escandalizó frente a las recientes denuncias contra oficiales corruptos, pero el medio que las hizo parece no querer meterse con Mejía y con sus validos, frente a cuyas corruptelas, Villegas y Santos miraron para otro lado, en lo que se podría interpretar como “sucia mermelada” en pago por prestarle su uniforme a la mesa de negociaciones.

Atacar a Nicacio Martínez y a Guillermo Botero es una forma de desviar la atención y echarle tierra a conductas vergonzosas que, sin embargo, no mancillan la tradición heroica de una institución dos veces centenaria.

Atacar a Nicacio Martínez y a Guillermo Botero es una forma de desviar la atención y echarle tierra a conductas vergonzosas que, sin embargo, no mancillan la tradición heroica de una institución dos veces centenaria. Clic para tuitear
José Félix Lafaurie Rivera
Acerca de José Félix Lafaurie Rivera 22 Articles
(Santa Marta, Colombia) es un político ingeniero civil colombiano. Ha sido Viceministro de Agricultura y Superintendente de Notariado y Registro. Es el actual presidente de Fedegan, la Federación Nacional de Ganaderos.