Quién es quién: hablemos del fascismo

Hernando Cortés Luna

@HernandoCortesL

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 Constantemente escucho a algunos jóvenes enamorados de la izquierda – adoctrinados  – tildar al opositor de “facho” con la creencia, errónea, de que el fascismo es una manifestación de la ideologia de derecha. Espero que la narrativa a continuación le sirva para renunciar al ejercicio de la estigmatización y lo que es peor, a la estigmatización tarada.

No recuerdo haber leído en los libros de sociales e historia, en mis épocas de bachiller,  que al fascismo se le considerara como un movimiento de “derecha”, donde existiese la libertad, el respeto por la iniciativa privada, la posibilidad de escoger con quién casarse o en qué oficio desempeñarse. Recuerdo todo lo contrario. Recuerdo las imágenes de Benito Mussolini dando discursos con un alto contenido nacionalista dirigido a las masas, recuerdo apartes de aquellos discursos que apelaban a la Nación sobre la individualidad y a la  antigua roma poderosa, discursos que buscaba envalentonar  a los italianos y darles un rumbo como Nación.

 El fascismo, surge, al igual que el nazismo, de un sentimiento de abandono, de carencia de sentido de pertenencia y de identidad nacional, de impotencia y desespero. El movimiento fascista se gesta por la debilidad de la union de italia, por el desazón de una organización política  que no parecia funcionar, de una clase política que no parecía ser capaz de leer al pueblo y por ende de representarlo. Italia se veia sumergida en un desorden. Sentimiento muy similar que inspiró al nacional socialialismo en la alemania que venía sintiendose humillada desde el tratado de versalles. Fascismo y Nazismo serían entonces primos hermanos, ambos movimientos nacionalistas que a través del Estado iban a devolverle el orgullo y el rumbo al pueblo. Eso sí, de ninguna manera movimientos de derecha.

El fascismo, surge, al igual que el nazismo, de un sentimiento de abandono, de carencia de sentido de pertenencia y de identidad nacional, de impotencia y desespero. Clic para tuitear

A la derecha no nos gusta que nos restrinjan nuestras libertades, no nos gusta que el Estado se meta en nuestro trabajo ni mucho menos en nuestras casas, no nos gusta que debamos esperar de él el cumplimiento de nuestro proyeto de vida, mas aún, no nos gusta que el Estado establezca sobre nosotros un proyecto de vida, no nos gusta que nuestra suerte y la del Estado vayan juntas, no nos gusta el Estado controlandonos la vida.  Ninguno de estos postulados se cumplía en la Italia fascista que concebía a Italia casi como una deidad a la que se le tenía que rendir tributo renunciando al derecho a oponerse y teniendo que asumir – cabizbajo- lo que establecía el poder estatal. Todo por Italia.

Sin vacilar, se puede decir que el pensamiento del partido de Benito mussolini esta más a la izquierda pero con un tufillo de respeto a los grandes industriales italianos. Dijo mussolini en 1951:

“Colaboración de clase: otro punto fundamental del sindicalismo fascista. Capital y trabajo no son dos términos antagónicos … … por lo tanto

debe ser entendido … en mi concepción, en la concepción del fascismo, todo está en el Estado,

nada fuera del estado, y sobre todo, nada contra el estado”

Mussolini creía que a diferencia de la lucha de clases que fomentaba el marxismo entre el proletariado y los empresarios, que a su juicio no servía para nada, era mejor que estos entendieran el sentido de colaboración , que asumieran sus roles con orgullo porque todo su esfuerzo se hacía por Italia, y como bien lo dijo en su discurso previamente citado de 1951, si al Estado le iba bien entonces todo estaba bien, la lucha de clases de marx solo generaba inestabilidad. El fascismo se creía el dueño de la estabilidad y el vocero de la diosa Italia, quien se opusiera al regimen totalitario de mussolini desaparecia, quien se atreviera de cuestionar a mussolini desaparecía; solo habia espacio para un único partido. Cuestionar a Mussolini era cuestiona a Italia.

Los postulados de Mussolini giran,  que no quepa la menor duda,   a la izquierda estatista e intervencionista  puesto que superpone al Estado sobre la individualidad, ve al Estado como el gran organizador de la sociedad, como el gran director de la economía y esto no ha de sorprendernos pues Benito Mussolini quien militó en el Partido Socialista Italiano antes de liderar su propio movimiento, fue de hecho, el administrador y fundador del diario IL POPOLO D`ITALIA, revista abiertamente intervencionista.

Sin entender cómo la izquierda juvenil y adoctrinada llegó a decirle a su opositor libre “facho” creo que con este breve relato sobre el fascismo y el recorrido político de mussolini queda claro quién es quién. Queda claro quiénes son los fascistas de ahora, los loros que repiten sin analizar y los verdaderamente libres. Bien lo dijo el profesor Eduardo García Serrano, la izquierda viene diciendole fascista al de derecha desde que perdieron la guerra, y lo hacen con el fin de jugar con la memoria de las nuevas generaciones.

Sin entender cómo la izquierda juvenil y adoctrinada llegó a decirle a su opositor libre “facho” creo que con este breve relato sobre el fascismo y el recorrido político de mussolini queda claro quién es quién. Clic para tuitear