¿Quién gana?

Armando Barona M.

¿Tal vez los malvados? Hay un poco de mentiras sueltas pero bien organizadas, sobre las cuales vienen trabajando intensamente, con la práctica heredada y conservada como un dogma de la Revolución de Octubre en Rusia, cuando tumbaron al zar Nicolás. Fueron setenta años fracasados de comunismo, muy duros y crueles. En el Archipiélago Gulag lo acredita con escalofrío el premio Nobel Aleksandr Solzhenitsyn, víctima él mismo.

Los que esto hacen son los maestros, con mucho dinero para publicar páginas enteras de los grandes diarios, los sindicalistas y los vándalos universitarios, bien entrenados en el atropello y la provocación -agentes provocadores- los llaman los mamertos. Está montado el tinglado y cada vez son más audaces, como se vio ayer.

Guardan los procedimientos torticeros como dogmas -los comunistas son dogmáticos- y están listos a utilizarlos en cualquier parte. Hacen los preparativos y trabajan de noche. El turno hoy es de Colombia. Pero también lo utilizan en Chile. Roban, asaltan y  hieren. Pero su mayor felicidad radica en que la policía, en defensa de la ley, de muerte a uno a varios. Entonces ellos son los buenos y la policía la mala. Y tienen para celebrar aniversarios y memorias. La jornada de ayer fue planificada desde el año pasado con cualquier pretexto. La pandemia retrasó todo un poco. Pero ahora, sin ningún rubor, levantaron bandera contra la reforma tributaria. Eso, por supuesto, es lo de menos. Y tumbaron el monumento a Belalcázar, que era el mejor sitio de esparcimiento del pueblo de Cali y el más bello lugar de recreo.

A propósito, al alcalde, que ha estado en el cuento de cobrar una historia de hace más de quinientos años, lo oí ayer por la mañana decir que en el curso del día restablecería la estatua en su lugar. Mentiras, porque después dijo y lo repitió hoy, que eso no se podía hacer y era necesario previamente entrar en debates con los indígenas y los afros. Por supuesto sin ninguna vergüenza por la tradición de la ciudad y por el valor de su palabra de gobernante. !Insólito!

¿Qué quieren? El poder en cabeza de un pueblo que es lo que los propios marxistas llamaron el «Lumpen proletarie»? No llegarán a él, pero sí al despertar de un odio de clases, sin atender que la clase media es el fruto del esfuerzo y superación a base del estudio personal de profesionales de todas las razas.

Pero de paso el superficial Petro, está medrando allí, sin esfuerzo. Bueno, puede ser que su triunfalismo algo produzca y la insensatez de un pueblo pase por encima de la visión de los jugosos fajos de dinero que recibió, en una noche de efluvio, en casa de un cómplice de apellido Montes, hoy prófugo de la justicia. ¿Hasta cuando vemos derrumbarse a este país en la desesperanza, sin que nadie haga nada? No estamos en una dictadura, a pesar más bien de que algunos se quejan de cierta debilidad del presidente Duque. Esa reforma tributaria, que todos han reconocido como necesaria, finalmente será modificada para no golpear los sectores neurálgicos de la economía y sin duda alguna habrá un beneficio popular, así lo nieguen los corifeos sectarios de la oposición. Pero es posible que, como siempre ha ocurrido en este país, la demagogia y los excesos vandálicos no alcancen a vencer a los buenos. Lo que yo trato es de levantar conciencia entre los dormidos y los  conformistas.  Esa reforma tributaria, que todos han reconocido como necesaria, finalmente será modificada para no golpear los sectores neurálgicos de la economía y sin duda alguna habrá un beneficio popular. Clic para tuitear

Armando Barona Mesa
Acerca de Armando Barona Mesa 48 Articles
Abogado de la Universidad del Cauca, historiador, periodista de opinión, ensayista y poeta. Senador de la República y embajador en Polonia, en las Naciones Unidas y en varios foros mundiales. En la actualidad, Vicepresidente de la Academia de Historia del Valle del Cauca y columnista de la revistas Épocas y Cali-Viva.