¿Quién mató a Álvaro Gómez Hurtado?

Karol Gutiérrez

Karol Gutiérrez

El asesinato de Gómez Hurtado, no puede estar condenado a la impunidad, las pruebas están, ahora Barbosa tiene la oportunidad de poder cerrar este ciclo de la historia colombiana. Clic para tuitear
Karol Gutiérrez

El 2 de noviembre de 1995 ocurriría un hecho histórico, – el Magnicidio de  Álvaro Gómez Hurtado –, el líder político conservador más importante a finales del siglo XX, quién  tuvo influencia durante por lo menos cincuenta años en la vida nacional, y al ser silenciado el país entero quedó conmocionado. Murió luego de una balacera que le propagaron al subirse a su auto, a las afueras de la Universidad Sergio Arboleda.  Veinticinco años después, es un crimen impune, y sus verdaderos  responsables es un secreto que se grita a voces.

En ese momento había un contexto político muy complejo a nivel nacional; Ernesto  Samper había asumido la presidencia el año anterior, y a mediados del 95 se destapó el narco escándalo que señala que el Cartel de Cali financio su campaña presidencial, ‘el llamado proceso 8.000”. Estados Unidos interviene y manifiesta que el entonces presidente Samper, era ilegitimo y que el Estado Colombiano era un Narco-Estado. La presión política aumentaba, y Gómez Hurtado se convierte en el primer líder nacional, en pedir la renuncia de Ernesto Samper, además, del peligro de representar una de las colectividades políticas de mayor tradición en Colombia; tenía una fuerte influencia sobre gran  parte de  los parlamentarios conservadores, lo que era  un obstáculo para Samper, al momento de lograr que el Congreso lo absolviera por haber recibido miles de millones de pesos del narcotráfico, y por lo cual fueron juzgados posteriormente algunos congresistas, al comprobarles que efectivamente  recibieron dineros para votar a favor de Ernesto Samper.

El proceso para esclarecer el Magnicidio de Gómez Hurtado, desde sus orígenes ha tenido una clara desviación para no establecer responsabilidades, aunque hace varios años fue declarado de lesa humanidad, para que no prescriba;  lo que ha dicho el investigador de la familia Gómez a SemanaTV,  es que “la estrategia para mantener la impunidad se ha basado en cambiar de fiscal constantemente, hasta el 2010 el caso tuvo 27 fiscales, un promedio de siete meses por fiscal”. Ahora que la fiscalía tendría una orientación más clara, inclinada por la hipótesis de que la relación entre política y narcotráfico conllevaron al asesinato de Gómez Hurtado, citaron a declarar a varios ex capos, del Cartel de Cali y del Cartel del Norte del Valle, y parece extraño que ahora que  la investigación iba por buen camino, se siembre la idea de que fueron las FARC, lo que parece contradecirse con las pruebas depositadas en  los 600 mil folios del expediente de Álvaro Gómez Hurtado.

La hipótesis de que las FARC hubieran participado en el Magnicidio, se contempló hace varios años y fue descartada, pero hace unas semanas la ex senadora Piedad Córdoba ‘Alias Teodora de Bolívar’ lanzo una cortina de humo sugiriendo que fue esta organización  quien perpetro el crimen. Días después las FARC lo confirman. Que muestren las pruebas, de lo contrario no les creo.

En este entramado hay dos elementos particulares  I) esto coincide con el encuentro en secreto entre el ex presidente JM. Santos, y FARC, en el apartamento Juan Fernando Cristo, quien es amigo íntimo de Ernesto Samper, no sabemos a ciencia cierta lo que se habló detrás del escaparate que los ocultaba, pero bobos no somos. La intención es clara, la autoincriminación de las FARC responde al cumplimiento del compromiso por el apoyo de Samper al acuerdo Habanero, la ‘jugadita’ consiste en pasar el caso de la Fiscalía a la JEP, donde no ocurrirá absolutamente nada y posiblemente se dará por terminada la investigación. Le quitaran el problema a Samper, y le  echaran la culpa a un muerto. Y II) sobre la puesta en escena de Piedad Córdoba, se da en uno de sus peores momentos, justo cuando está en problemas con la Justicia de Estados Unidos, por sus vínculos con Alex Saad ¿Cuáles son sus reales intenciones, y por qué no denuncio antes?.  Podría decir que todo esto ha sido plenamente calculado, sin pudor alguno.

Hay suficientes pruebas que sostienen que el magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado, es una respuesta a su lucha contra el Gobierno de Ernesto Samper Pizano y la mafia que lo rodeaba. “Su muerte fue un crimen de Estado”, así lo expreso Fernando Botero, su ex gerente de campaña y ex Ministro de Defensa. Abundan testimonios de ex paramilitares y ex narcotraficantes que conducen a solo camino: Ernesto Samper. Y a la teoría de que a Gómez lo mataron los capos del Norte del Valle por orden de Samper y Serpa. Trasmitida por ‘Nacho’ Londoño a Orlando Henao. Respecto a la participación de Serpa, debo decir, que no creo que este vinculado a este crimen. Hay mayores elementos probatorios sobre Ramiro Bejarano quien fungió como director del DAS.

El asesinato de Gómez Hurtado, no puede estar condenado a la impunidad, las pruebas están, ahora Barbosa tiene la oportunidad de poder cerrar este ciclo de la historia colombiana. Porque al parecer lo que se busca es que los culpables queden impunes y mueran de vejez.

Karol Gutiérrez
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Cuento historias, y amo a Barranquilla. La vida la defino en una frase ‘Carpe Diem’.