«QUIZÁS, QUIZÁS, QUIZÁS”

Gustavo Adolfo Muñoz

Gustavo Muñoz

“EL DAÑO QUE CAUSA UN SECUESTRO”.

(Dedicado a mi secuestrador “PABLO CATATUMBO”).

Este escrito, es tan solo un pequeño, de pronto, insignificante ejemplo de los daños irreparables de vida y de sueños, que dejaron y siguen dejando las FARC a lo largo y ancho de nuestra geografía.

En esta historia, razón tenía SANTRICH, al cantar QUIZÁS, QUIZÁS, QUIZÁS.

La historia que les contare, lo hago desde lo más profundo del corazón; no lo hago, para hacerme la víctima y espero que los que lean este escrito, no lo tomen de esa manera. Quiero que lo tomen con mente positiva y pensemos en el gran daño que causaron las FARC y que siguen causando al estar en total impunidad.

El triunfo de la semana pasada, de nuestra tenista Santandereana María Camila Osorio, me tiene totalmente FELIZ, al igual que los triunfos de nuestros tenistas Caleños, Juan Sebastián Cabal y Robert Farah; pero desafortunadamente, al mismo tiempo esa felicidad tiene para mí, un sabor agridulce, con una espinita en el alma.

La historia: Mi hijo Camilo José, desde temprana edad, se destacó por ser un deportista excelente, por ejemplo, llego a ser parte del equipo de natación de su colegio Pio XII en Cali, llevándose las medallas de oro, año tras año, en las modalidades de espalda y 100 y 200 metros libres en los juegos intercolegiados a nivel local y nacional; llego en una de sus últimas competencias nacionales, a tener la marca Sur Americana infantil a la edad de 10 años, en 100 metros libres.

Yo, siempre jugué tenis como parte de mi recreación y Camilo José, me acompañaba los fines de semana a verme jugar, un día me dijo que él quería aprender; es así, como en el año de 1998 llame  a Jorge Falla, quien era el profesor de tenis del Club Campestre en Popayan para que me recomendara a alguna persona que supiera dar clases de tenis a niños, él me dijo que ese mismo mes se trasladaría a vivir a Cali, ya que su hijo Alejandro Falla, (a quien él, lo había entrenado desde los 5 años), había sido seleccionado para integrar el equipo pre juvenil nacional de Colsanitas.

Efectivamente llega el Profesor Falla a Cali, creo, si la mente no me falla, en la segunda semana del mes de Agosto de 1998, llega contratado como uno de los profesores de la Liga Vallecaucana de Tenis; esa misma semana le entrego a mi hijo Camilo José quien para ese momento tenía 11 años.

Para fortuna o desventura, hoy día no lo sé, en la liga Vallecaucana entrenaba el equipo infantil y pre juvenil de Colsanitas, en donde estaban, Farah, Cabal y Falla, entre otros; las instalaciones de la liga, son muy amplias y cuenta con cerca de 10 canchas, en unas entrenaba Colsanitas y en las otras, la liga del Valle y jóvenes como también adultos particulares que estuvieran inscritos y que pagaran mensualidad.

El Profesor Falla cada día me habla maravillas de Camilo y de un buen futuro con el tenis, yo como padre empendejado con su único hijo, le daba más ánimo del que necesitaba muy seguramente y día tras día lo llevaban a su entrenamiento después de salir del Colegio; yo trataba, de llegar antes de terminar la clase para verlo jugar y recogerlo.

Un día, ya en el año 2.000, el profesor Falla y el profesor de Colsanitas (no recuerdo su nombre, pero me acuerdo que era de Bogotá), se inventaron un torneo, entre los niños de la liga y los de Colsanitas, que en total eran unos 30 o 35 niños, se seleccionaron a 6 de cada bando, entrando Camilo, como uno de los integrantes por la Liga Vallecaucana, inicia el torneo y para mi gran sorpresa, Camilo José hizo grandes juegos, quedando 5, incluso le llego a ganar a Alejandro Falla y a Robert Farah,  perdió con Cabal y con  Mauricio Sinisterra, quien moriría trágicamente meses después.

El profesor de Colsanitas, ya le tenía el ojo puesto a Camilo para convocarlo oficialmente, pero para la mala fortuna de mi muchacho, llega mi secuestro ese año 2.001 y con él, se llevaron también sus sueños.

¿Pudo mi hijo haber llegado a ser un grande del tenis Colombiano?

QUIZÁS, QUIZÁS, QUIZÁS.

Camilo José Muñoz

 

La historia que les contaré, lo hago desde lo más profundo del corazón; no lo hago, para hacerme la víctima y espero que los que lean este escrito, no lo tomen de esa manera. Clic para tuitear