Regreso a la edad de piedra

JULIAN BUITRAGO

@jbagbam74

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Dos hitos marcaron la evolución del hombre como especie: el primero, incluir carne en su dieta. Nuevos nutrientes y mayor energía produjeron cambios sustanciales en su cerebro y la disminución en el tamaño de la quijada posibilitó el desarrollo de lenguaje, lo que llevó a la conformación de las primeras estructuras sociales. El segundo fue la aparición del capitalismo: economías de mercado permitieron movilidad social. En los esquemas feudales la posición dependía de la cuna. El surgimiento de la burguesía llevó a la estratificación social por el desempeño económico. Los grandes avances de la humanidad se deben inequívocamente a esos dos sucesos.

Es toda una paradoja que el Siglo XXI, el de mayor información y conocimiento, esté marcado por movimientos que buscan anular todo el progreso de la especie. Surge el veganismo, de unos fundamentalistas que no quieren comer carne ni nada que provenga de animales. Estudios serios han comprobado que una dieta sin proteína animal causa anemia y en el largo plazo produce desequilibrios en el cerebro que pueden llevar a depresiones severas.

Es toda una paradoja que el Siglo XXI, el de mayor información y conocimiento, esté marcado por movimientos que buscan anular todo el progreso de la especie. Clic para tuitear

Los movimientos antivacunas están haciendo que resurjan enfermedades que estaban prácticamente extintas y es tan alto el riesgo sistémico que generan esos padres irresponsables, que los colegios están tomando como política impedir que sus hijos estudien si no están vacunados.

Los terraplanistas, tipos convencidos que la tierra no es redonda y publican videos con teorías descabelladas que darían risa si no fuera porque hay gente que se las cree.

Las feminazis, mujeres resentidas buscan que sus pares se avergüencen de ser lindas, y vaya contradicción, quieren empoderar al género pareciéndose a los hombres.

Por último, los más famosos, los progresistas. Aunque para ser honestos no son un movimiento nuevo, son los socialistas del siglo XX, reencauchados en un nombre más comercial. Estos son los más peligrosos porque buscan destruir la principal herramienta  que cualquier especie necesita para sobrevivir: la competencia. Tratar de igualarnos a todos con el discurso de los derechos lo único que busca es aniquilar la iniciativa.

Convertirnos en una masa de mediocres, a los que nos deben dar todo masticado. Satanizar la empresa privada y crucificar a los emprendedores es su objetivo final, para que sea papá Estado el único con capacidad de tomar decisiones. Nada más parecido a una monarquía feudal que un régimen socialista. Solo hay que mirar los experimentos en Corea del Norte y Cuba. Gobiernos autoritarios, poder concentrado en una familia que lo hereda, sin clases sociales, sin industria, sin tecnología, solo una pequeña cúpula con todos los privilegios, como las antiguas cortes.

“Tiempos difíciles crean hombres fuertes, hombres fuertes crean buenos tiempos, buenos tiempos crean hombres débiles, hombres débiles crean tiempos difíciles” Todo parece una conspiración para debilitar la raza humana y buscar que comience a autoextinguirse. ¿Suena a libro de Dan Brown, pero acaso la realidad no supera y con creces la ficción? Mientras las nuevas generaciones son más débiles y dependientes, las máquinas son más inteligentes y autosuficientes. Ese futuro apocalíptico en que los computadores dominan la tierra, descrito en Terminator o The Matrix ya no luce tan fantasioso, en últimas la principal causa del calentamiento global no son las vacas, ni el carbón, somos 7.500 millones de personas, que no paramos de multiplicarnos. Éramos la quinta parte hace 100 años!

Julián Buitrago
Acerca de Julián Buitrago 12 Articles
Administrador de Negocios, economista.