Si estás de acuerdo conmigo escríbeme para construir la innovación SMR que queremos y si no estás de acuerdo, también escríbeme para revisar juntos un modelo alternativo. gerardo@angulo.com.co Clic para tuitear

Atraído por la ilusión de trabajar en una universidad que indiscutiblemente estaba transformando su entorno vital, me establecí en Santa Marta DTCH un 26 de diciembre de 2006. Soy resultado de una escuela donde se discutían con rigurosidad los planteamientos de Schumpeter (1934; 1976), pragmáticamente se acogían las recomendaciones de la OCDE (1992; 1997; 2005), se examinaban los modelos de Nelson y Winter (1977; 1982), Freeman (1994), Lundvall (1992) y en una forma de rebeldía juvenil anti-neocolonialista, reivindicábamos a Sábato y Botana (1970) por encima de Etzkowitz y Leydesdorff, L. (1997).

Recientemente terminé de leer Innovation in real places: strategies for prosperity in an unforgiving world (Breznitz, 2021). Este libro pretende responder algunas preguntas cruciales acerca del crecimiento basado en innovación ¿Cuál senda de desarrollo conviene mejor? ¿Cómo las comunidades pueden seguir las rutas escogidas y lograr el cambio? ¿Cómo pueden las políticas públicas y las instituciones ayudar (o entorpecer) a las comunidades para alcanzar los resultados esperados? Grata sorpresa causa que Breznitz se aleja frontalmente, y casi a modo de denuncia, de los que podrían llamarse instigadores de la creación de clústeres o hubs de alta tecnología en donde sea, cuando se quiera, siguiendo cinco sencillos pasos. Más allá de que sea prácticamente imposible que una comunidad convierta su territorio en el nuevo Valle del Silicio en cinco sencillos pasos, Breznitz deja claro que los mercaderes de mitos de la innovación no quieren enterarnos de que un sustancial obstáculo para crear el siguiente Valle del Silicio consiste en el abrumador poder que tienen los ya existentes succionando ingentes cantidades de, los muy escasos, talento y dinero.

En este punto podría pensarse que es hora de rendirse en la aspiración de convertir nuestra comunidad y nuestro territorio en el próximo referente global de innovación. Pues hay una buena noticia: existen modelos alternativos y quizá más convenientes que el del Valle del Silicio. El mismo Breznitz (2014) nos cuenta porqué Alemania, sin tanto espectáculo mediático, domina a Estados Unidos en innovación. Esto es, Alemania goza más, y en amplia manera, la prosperidad producto de la innovación que Estados Unidos, porque no ha caído en el “tecno-fetichismo” de la “novedad”, como alternativa ha construido un sistema de innovación de segunda generación (se explicará más adelante). Breznitz (2021) afirma que consecuencia de la globalización, los sistemas de producción se han fragmentado y se han distribuido por todo el planeta en la búsqueda de menores costos. Lo anterior ha conducido a la fragmentación global de la innovación en cada una de las etapas del proceso de producción, que, para este autor, serían las cuatro siguientes: etapa 1: novedad; etapa 2: diseño, prototipado e ingeniería de producto; etapa 3: innovación de productos y componentes de segunda generación; y etapa 4: producción y ensamble.  Buscar la excelencia en cada una de estas etapas de la producción implica desarrollar unas muy bien diferenciadas capacidades innovativas, y unos muy bien diferenciados ecosistemas de soporte. Aquí es donde aparecen las oportunidades para aquellas comunidades cuyas condiciones no encajan con la receta que suele recomendarse.

Revisemos pues los detalles de algunos referentes globales a la luz de las etapas de innovación propuestas por Breznitz (2021). El valle del Silicio e Israel encarnarían ecosistemas en etapa 1: novedad. Estas comunidades transforman invenciones completamente nuevas en el mundo en innovaciones usadas masivamente. Taiwan por su parte, se ha hecho rica, altamente innovadora, y una exitosa sociedad democrática al convertirse en un ecosistema en etapa 2 en lo que se refiere a electrónica y semiconductores. En Italia se destacan dos ecosistemas etapa 2: El distrito de la Riviera del Brenta y el distrito del Alto Livenza; el primero es de importancia mundial en el prototipado del calzado femenino más lujoso; el segundo es referente global de diseño y prototipado rápido de mobiliario para los clientes más exigentes. En lo que se refiere a ecosistemas en etapa 3, Breznitz (2021) los define como especializados en innovaciones de segunda generación en productos y componentes. En este tipo ecosistemas las empresas mejoran, expanden y redefinen un producto o sus componentes críticos, ya sea aplicando innovación incremental y de procesos; o recombinando y expandiendo la forma de usarlo y su utilidad. Las empresas en ecosistemas en etapa 3 se especializan en como convertir productos y tecnologías ya existentes, en mejores, más confiables y atractivas para amplios grupos de usuarios. En la industria automotriz alemana se encontrarían los mayores referentes mundiales en innovaciones de segunda generación. Finalizando la propuesta Breznitziana para clasificar los ecosistemas de innovación, encontramos los ecosistemas en etapa de producción y ensamble o etapa 4. Estos ecosistemas implican la innovación alrededor de la materialización física de un producto que previamente ha sido completamente definido y diseñado. La experticia que deben desarrollar las empresas insertas en comunidades que aspiren a convertirse en un ecosistema en etapa 4 tendría dos grandes implicaciones: la primera, ser capaces de producir de manera rentable, productos complejos y que constantemente se rediseñan haciéndolos más complejos, a partir de cientos y a veces miles de componentes, desarrollados por una amplia diversidad de empresas dispersas en el planeta tierra; la segunda implicación consiste en ser capaces de sistematizar la producción con materia prima en permanente cambio. No creo necesario explicar que para desarrollar estas dos capacidades se requieren altos niveles de innovación. Como tampoco sonaría contraintuitivo que desde hace unos 30 años China arrebató a Estados Unidos y Europa el liderazgo en este tipo de ecosistemas.

Volviendo a mi comunidad y al territorio donde decidí establecerme, como también asumiendo como ciertas las teorías de Bretnitz, no me queda más que lanzar mi apuesta para Santa Marta y el Magdalena. Descarto de plano aspirar a convertirnos en el nuevo Valle del Silicio, también descarto que la región Caribe aspire a ser el nuevo Delta del Rio de las Perlas. Sin embargo, tengo la convicción de que tenemos mucho que aprender y emular de los distritos de la Riviera del Brenta y del Alto Livenza, incluso podríamos ambiciosamente aspirar a ser un ecosistema en etapa 3 en lo que se refiere a agroindustria y turismo.

En próximos escritos estaré profundizando en los fundamentos de mis apuestas. Si estás de acuerdo conmigo escríbeme para construir la innovación SMR que queremos y si no estás de acuerdo, también escríbeme para revisar juntos un modelo alternativo.

Twitter: @gerardoangulo

Email: gerardo@angulo.com.co

 

 

 

 

Referencias

Breznitz, D. (2021). Innovation in real places: Strategies for prosperity in an unforgiving world. Oxford University Press, USA.

Breznitz, D. (2014). Why Germany dominates the US in innovation. Harvard Business Review, 27. Disponible en: https://hbr.org/2014/05/why-germany-dominates-the-u-s-in-innovation

Etzkowitz, H., y Leydesdorff, L. (1997). Universities and the global knowledge economy: A triple helix of university-industry relations. Preprint version of: Etzkowitz, H., & Leydesdorff, L. (1997). Universities and the Global Knowledge Economy: A Triple Helix of University-Industry-Government Relations. London: Pinter. [archival reprint].

Freeman, C. (1994). The economics of technical change. Cambridge journal of economics, 18(5), 463-514.

Lundvall, B. A. (1992). National systems of innovation: towards a theory of innovation and interactive learning (No. 50.003 NAT).

Nelson, Richard R., y Sidney G. Winter (1977). «In search of useful theory of innovation,» Research Policy 6, 36-76.

Nelson, Richard R., y Sidney G. Winter (1982). An Evolutionary Theory of Economic Change. Cambridge, MA: Belknap Press.

OCDE (1992). Oslo Manual: Proposed Guidelines for Collecting and Interpreting Technological Innovation Data. OCDE Publications, Paris.

OCDE (1997). Oslo Manual: Proposed Guidelines for Collecting and Interpreting Technological Innovation Data, 2nd Edition. OCDE Publications, Paris.

OCDE (2005). Oslo Manual: Guidelines for Collecting and Interpreting Innovation data, 3rd Edition. OECD Publications, Paris.

Sábato, J., y Botana, N. (1970). La ciencia y la tecnología en el desarrollo futuro de América Latina.

Schumpeter, J.A. (1934). The Theory of Economic Development. Oxford University Press, London.

Schumpeter, Joseph (1976). Socialism, Capitalism and Democracy. George Allen & Unwin, London.

 

Gerardo Angulo
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Mentor experto de emprendimiento reconocido por APPS.CO - MinTIC – Colombia, estructurador de Proyectos de CTeI validado por MINCIENCIAS e Investigador Asociado reconocido por la misma institución. Ingeniero Industrial, Magister y Doctor en Innovación y desarrollo tecnológico. Ha dirigido varios proyectos de investigación en la industria. Posee diversas publicaciones en revistas especializadas en gestión de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación. Ha sido asesor del Observatorio del Caribe, Universidad de Sucre, Corporación Universitaria del Caribe, Incubar del Caribe, Cámaras de Comercio de Barranquilla y de Cartagena, Producaribe, el Centro de Creación de Empresas de la Universidad del Atlántico, entre otras. En Unimagdalena ha desempeñado roles como: Decano de la Facultad de Ingeniería, dirigió la planeación de CTeI y junto con el Rector Pablo Vera Salazar son los cofundadores del Centro de Innovación y Emprendimiento de la universidad en el cual se desempeña como Director desde febrero de 2017.

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