Sollozante de la JEP: Explíquele a su hijo

Fabian Mendoza A.

@Fabianmendoza 

Sollozante de la JEP: Explíquele a su hijo Columna de Fabian Mendoza A. Clic para tuitear

Luego de que el presidente Ivan Duque en la noche de ese domingo en una muestra de carácter, no importa que digan los histéricos, y a su vez, honrando la palabra empeñada en campaña, objetara la JEP, sorprendió la reacción calmada y mesurada de la presidenta de la JEP, quien anticipadamente tendría claro cuál era el sentido de la decisión del gobierno, publicando un video pregrabado con un mensaje aplacado.

La presidenta de esa jurisdicción se vio muy serena porque de seguro se dio por bien servida ya que, como dicen coloquialmente “la sacó barata”, debido a que, de los más de 160 artículos, que componen la ley estatutaria de la JEP, el gobierno solo presento objeciones a 6 de ellos, en lo que con un ánimo conciliador y de respeto a los diferentes poderes, busca precisión en temas fundamentales.

el gobierno solo presento objeciones a 6 de ellos, en lo que con un ánimo conciliador y de respeto a los diferentes poderes, busca precisión en temas fundamentales. Clic para tuitear

Seguro quedó tranquila porque a ella, ahora no le conviene mucho ponerse muy efusiva, cuando hoy el país no ha salido del asombro de los escándalos que casi a diario, envuelven ese tribunal con un aura de ilegitimidad bien ganada.

Las ayudas con permisos para viajes turísticos a criminales, por parte de funcionarios de la JEP, los escándalos con la secretaría ejecutiva, los fiscales corruptos, capturados en video, recibiendo fajos de billetes al mejor estilo de cierto senador, la dilatación a la decisión de extradición de Santrich, el “escampadero” de delfines políticos con contratos millonarios y de una duración que raya en el ridículo que son una ofensa a la inteligencia, la puerta giratoria de antiguos compañeros de trabajo del anterior gobierno que se devuelven favores unos a otros, con contratos dentro del sistema de la jurisdicción especial para la paz, entre los que de forma ya repugnante, se pueden incluir en ese “roscograma” a familiares de la mismísima presidenta en segundo grado de consanguinidad (léase hermanos), son algunos ejemplos del día a día en esa jurisdicción especial diseñada por y para los delincuentes.

Pero en contraste a la reacción cautelosa por conveniencia de la dra Linares, vemos cómo se rasgan las vestiduras todos los actores políticos que ayudaron a construir esa maraña de impunidad y corrupción, escudada en el anhelo de paz de una nación; mezclados y conjurados ellos, con los mismos criminales, que sin asomo de vergüenza no ven ningún impedimento, y se lanzan a denunciar internacionalmente al presidente, por hacer básicamente, lo que la propia Constitución le faculta hacer en democracia: presentar objeciones por conveniencia a las leyes que sancionará.

Son de un melodrama estos áulicos del gran negocio de la paz, que su actitud raya y sobrepasa el ridículo para situarlos en una posición grotesca, de quedar como protectores de los peores terroristas que este país ha sufrido por décadas. Su última extravagancia fue convocar una lánguida marcha bajo la premisa de “defender la Paz”, el mismo día en el que Timochenko en radio nuevamente negaba las violaciones a niñas de las FARC, grotescamente afirmando que eso no eran violaciones, sino “relaciones concensuadas”.

Las objeciones son tan elementales, que hasta un niño podría entender que son necesarias y convenientes, para que esa jurisdicción no se consuma en su propia descomposición, por lo que se me ocurre que esos defensores, deberían sincerarse con sus propios hijos, los que los tengan, y así poner en cierto contexto que ellos entiendan, que es lo que sus padres están defendiendo, además entre otras, porque ya es vox populi, como en esa orilla ideológica suelen inmiscuir a los menores de edad en temáticas de carácter ideológico y político, por lo que de seguro a él no le será extraña la situación.

Por ejemplo, podrían empezar por explicarles con un símil a sus hijos cómo, si la JEP fuera una asignatura del colegio, y la ley estatutaria un examen de 10 puntos, él, su hijo, perdería dicho examen, a pesar de haber aprobado el 99.95 % del mismo. El hijo, entendido de cómo funcionan las cosas en su colegio, les dirá que, por un lado, nadie jamás ha perdido un examen, respondiendo y aprobando casi el 100% de las preguntas y que, en caso de tener la oportunidad de volverlo a presentar, sería muy conveniente, que en una segunda ocasión ya con todo repasado y estudiado, se saque la máxima nota posible.

También podría intentar explicarle con otra comparación, porqué, si él tuviera un compañero de curso que lo ha matoneado incontables veces, tendría que ver con buenos ojos y aceptar que el colegio no lo reprenda como debe ser o que, si tiene una matrícula condicional por ese comportamiento, su compañero “caspa” pueda seguir con sus actos reprochables, sin recibir ninguna amonestación ejemplar, o sin que, por ejemplo, como consecuencia a su reincidencia, fuera expulsado del colegio.

Podría explicarle de esa forma su propia actitud frente a las objeciones a la ley estatuaria, y cómo en su mundo de niño, las cosas deberán funcionar como la lógica pura de la justicia y el sentido común indican, pero que, en cambio en su mundo de adulto, esa lógica no aplicará.

Podría explicarle de esa forma su propia actitud frente a las objeciones a la ley estatuaria, y cómo en su mundo de niño, las cosas deberán funcionar como la lógica pura de la justicia y el sentido común indican Clic para tuitear

Es posible que el niño aún siga sin entender su posición por decirlo menos incongruente, pero entonces podrá probar un último recurso para ver si su hijo por fin logra comprender porqué usted como su padre está tan histérico y paranoico por la decisión presidencial.

Podría decirle que por ejemplo si él, su hijo, Dios no lo quiera, tuviera que vivir en carne propia la tragedia de una violación y así usted, por ejemplo, supiera quién fue el culpable de ese acto execrable, ni usted, ni mucho menos la justicia le aplicarán a ese criminal un castigo ejemplar por ese acto abominable, y que usted, su padre, estará conforme con el trato que se le dará “en derecho” al que le ha causado el daño más irreparable e inimaginable, del que él, su hijo, difícilmente, muy difícilmente, algún día se recuperará.

Fabian Mendoza Alzate
Acerca de Fabian Mendoza Alzate 9 Articles
Publicista, Máster en Marketing Digital y Comercio Electrónico de la Universidad de Barcelona y la EAE Business School Apasionado por la transformación digital. Escribe en diferentes portales y blogs sobre temas como tecnología, redes sociales o educación, y cuando la ocasión lo amerita, de política.