Columnistas

Alcaldesa su amada Bogotá se ha convertido en un templo de la delincuencia y la criminalidad

¡Vamos!, ¡Despiértense y sean responsables, la casa está en llamas! Las víctimas de la criminalidad en la capital no se salvarán ni resucitarán llorando ni contándolas: lo que hay que hacer, es conseguir que una persona no se convierta en víctima y, para ello, hay que crear los medios necesarios para garantizar su seguridad. Señores administradores públicos aprendan primero a asumir sus responsabilidades, aprendan a gobernar. Nada es políticamente correcto si es moralmente incorrecto. Es hora de que tengamos el valor de hacer las cosas que son correctas desde el punto de vista moral, político, económico y normativo. ¡Ojo con la retórica! […]