Columnistas

Minga: El Nuevo Batallón de América

El 11 de noviembre de 1984 el doctor Belisario Betancur, como presidente de la República, le hizo una visita oficial a la finca “Las Mercedes”, una hacienda ganadera ubicada en la cordillera central, en el municipio de Silvia, una propiedad que había sido invadida por indígenas de la zona. Mediante esa visita el gobierno le dio su visto bueno a la invasión, que era un hecho delictivo; declaró el derecho de los indígenas a la tierra ajena y validó implícitamente lo que ellos estaban haciendo para apoderarse de ella. De este modo fueron impulsadas las invasiones que vinieron después. Fueron “recuperadas (ROBADAS)”, en efecto, numerosas fincas, entre las que se pueden mencionar: “San Isidro” de Luz Arboleda, “San Ignacio” de Josefina Muñoz, “Patugo” de Carlos Ignacio Muñoz, “La Cabrera” de José María Zambrano, “Hato Nuevo” de Julio Arboleda, “Gevilá” de Jaime Velasco, y muchas más, hasta la fecha de hoy. […]