opinión

¿Y los moteles pa’ cuándo?

La sexualidad es inherente a la humanidad, a los mamíferos y demás especies de reproducción sexuada, especies que comenzamos a contar la historia desde la “meiosis”, aquel proceso donde se reparten los cromosomas para dar lugar a un nuevo ser.   Podría llamársele también un “instinto animal”, con el fin o no de preservar la raza humana y, exceptuando quienes prediquen el celibato, la castidad y/o la abstinencia, es una necesidad que puede considerarse, para la mayoría, algo más allá de lo netamente fisiológico. […]