Teoría del empate infinito

Aldumar Forero Orjuela

Aldumar Forero Orjuela
No nos dejemos engañar por la teoría del empate infinito, es deber del Estado legítimo y democrático derrotar al terrorismo sin hacer concesiones de ninguna clase con ellos. Clic para tuitear
Aldumar Forero Orjuela

Nadie en ningún lado del mundo se ha preguntado sobre las consecuencias de las negociaciones de “paz” entre los gobiernos y los grupos armados ilegales, nadie siquiera se ha tomado el tiempo de mirar más allá de una simple coyuntura para quedar bien delante de la opinión pública o de la comunidad internacional, en consecuencia, la gran mayoría sino todas las negociaciones de “paz” en el mundo han fracasado.

Cuando un gobierno decide negociar con grupos criminales entra en un limbo, porque incursiona en un ambiente donde le toca poner a consideración de quienes por tanto tiempo han desangrado a los países el orden constitucional y legal, no es un secreto que las organizaciones delictivas propenden por acuerdos de negociación para sacar el mayor provecho de gobiernos que están dispuestos a entregar muy buena parte de la nación.

Quiero recordar que España en vísperas de uno de sus momentos más difíciles en cuanto a seguridad y estabilidad política decidió negociar al final con el grupo terrorista ETA (Euskadi Ta Askatasuna) pero antes un gobierno de derecha perteneciente al Partido Popular (PP), los dos gobiernos de José María Aznar  no se dejó amilanar por las acciones de este grupo ni ante sus constantes amenazas al orden constitucional, y, a mi modo de ver realizó una de las mejores políticas de seguridad en el mundo que como consecuencia derrotó a esa organización criminal.

No creo que haya diferencia entre ETA de España y las FARC de Colombia, en mi opinión son lo mismo, alardean de ser organizaciones revolucionarias en contra de un Estado opresor pero que al mismo tiempo dejan sus supuesta “lucha” y emigran al negocio del narcotráfico que produce muertes, secuestros y miedo en la sociedad.  Los gobernantes deben de tener claro esto al momento de pensar en dirigir una nación, y es que una nación no es una casa con pocas personas, es una casa con millones de personas y eso merece responsabilidad, sentido común y determinación.

A los pueblos del mundo personajes siniestros además de los terroristas nos han “vendido” la idea de que con los grupos criminales se debe negociar a cualquier costo, inclusive si la ciudadanía no esta de acuerdo. Para esos políticos negociar con terroristas está bien si ellos reciben después una dadiva internacional para quedar en la historia en un libro como los defensores de la paz, es un engaño más de los demagogos oportunistas. Y aprovechándose del dolor del pueblo que ha sufrido tanto comienzan con campañas amañadas a influir en el pensamiento de los ciudadanos de que el camino es la negociación con terroristas haciendo lo que se tenga que hacer, inclusive violar la Carta Magna, inclusive equiparando a las Fueras Militares con delincuentes de lesa humanidad, inclusive criminalizar a los que piensan que con terroristas no se negocia.

Dicen los demagogos oportunistas que le siguen el juego a los terroristas que la paz es un fin supremo y sacan la constitución para que la gente piense que ellos tienen la razón, y no la tienen definitivamente. La paz es por supuesto un derecho fundamental de todas las personas, y deber del Estado mantenerla y no dejarla perturbar, esto es claro, pero hay algunos que hacen negocios con esta palabra y sacan provecho, y hacen política, y son elegidos para después darles curules en el Congreso u otras instituciones.

Las personas deben saber que nos han engañado, nos han dicho que se debe negociar con terroristas y punto, y el que diga lo contrario es enemigo de la paz o en otros casos es un fascista, esos son los dos únicos argumentos que tienen no para debatir sino para descalificar, van más allá de vergüenza porque sin duda no la tienen. Entonces quiero dejar esta idea planteada, es mentira que para derrotar al terrorismo o para acabar una “guerra interna” se deba negociar y dar concesiones por parte del Estado como si se estuviera repartiendo dulces por doquier.

No es cierto el “argumento” de que como el Estado no pudo vencer al terrorismo y tampoco el terrorismo venció al Estado se debe negociar y en consecuencia cuando pasa eso los terroristas siempre salen ganando, es una realidad, los acuerdos de negociación solo les sirven a los criminales, el Estado y la sociedad salen perdiendo y son después estos los culpables de los “errores” de estos grupos. A esto le llamo la teoría del empate infinito que da lugar a la impunidad, a las injusticias, a las medias verdades y por si fuera poca a la burla de los terroristas a sus víctimas, es decir, a toda una nación.

No nos dejemos engañar por la teoría del empate infinito, es deber del Estado legítimo y democrático derrotar al terrorismo sin hacer concesiones de ninguna clase con ellos.

Aldumar Forero Orjuela
Acerca de Aldumar Forero Orjuela 41 Articles
Aldumar Forero Orjuela, nací el 12 de noviembre de 1998 en Bogotá D.C., estudiante de Economía de la Universidad de la Salle. Egresado del colegio Externado Porfirio Barba Jacob de Bogotá, de este colegio soy Bachiller Técnico. Durante mis últimos años de bachiller trabaje en prácticas como "asesor" contable en la misma institución académica; técnico en Asistencia Administrativa. Miembro activo del grupo más grande de jóvenes en Colombia en materia política, Universitarios del Centro Democrático (UNICD). Mi pasión la política de mi país, mi interés la coyuntura mundial.