Un Análisis a la Mente de IVAN CEPEDA

Victoria Arana

Victoria Arana
Ha dejado ver rasgos que están rayando en lo patológico pues si nos damos a la tarea de analizarlo, encontraremos que muchos de sus condicionamientos no encajan en el proceder habitual y normal de un personaje público. Clic para tuitear
Victoria Arana

Tener un padre de militancia en la izquierda cuyo nombre actualmente representa un frente guerrillero y tener una madre plenamente identificada comunista son razones de fondo para entender las inclinaciones del congresista Iván Cepeda.

Estos últimos años nos han servido para presenciar el conflicto mediático en el cual se desenvuelve este personaje, sobre todo desde que en el gobierno de Juan Manuel Santos se iniciaron los diálogos de paz con las FARC; es ahí donde realmente entra a figurar la imagen de un hombre cincuentón barbado de aspecto descuidado, muchos que han estado cerca de él dicen que es desaseado, de mirada penetrante intimidante con un aire de ira e inconformidad que no se desdibuja de su expresión habitual.

Iván Cepeda es sin duda uno de esos personajes que identificamos dentro de un partido político socialista… de esos qué mantienen en constante confrontación con el gobierno actual pues como bien sabemos es detractor acérrimo de Álvaro Uribe Vélez A quién manifiesta y declara una guerra sin sentido por razones que nunca tendremos claras.

Sociólogo de profesión, nada que implique esfuerzo para entender que hoy día, para estudiar sociología necesitas saber bien la técnica de tirar piedra, (hay excepciones aclaro) y como es de esperarse, se auto apadrinan defensores de derechos humanos, pero… ¿Cuáles derechos humanos? si les gusta la ley del embudo con este tema, porque los de los demás les valen huevo. El caso es que, en medio de haberse erigido político de izquierda extrema, bajo el legado de sus padres, y logrando sobre todos los medios estar ocupando la silla de alguien que de verdad quiera el bien para Colombia, este señor ha dejado ver rasgos que están rayando en lo patológico pues si nos damos a la tarea de analizarlo, encontraremos que muchos de sus condicionamientos no encajan en el proceder habitual y normal de un personaje público.

Primero existe un miedo, que es plenamente identificado como ese temor a ser descubierto, a no ser aceptado, prueba de ello es su permeable carácter que logra demostrar las respuestas a cada estímulo, si no analicémoslo en alguna plenaria.

Por otro lado, está el complejo de inferioridad, ese que saca de él, la intención de querer degradar a todo el que no sea de su empatía, aunque éste es un detalle ampliamente visible en cualquiera de sus igual pensantes compañeros de ideología.

No es normal ver en un elemento humano, que representa masas, o sectores, desequilibrios comportamentales o emocionales, pues supuestamente un senador está donde está, porque difiere del común en sensatez y elocuencia además de idoneidad, pero bien claro si nos va quedando que cualquier desajustado llega hoy al congreso; sin embargo, quise hacer el ejercicio de pensar, que pasaría si Iván Cepeda se somete a un examen y es evaluado por profesionales de la salud mental? (si eso llegara a suceder jamás sabríamos el diagnóstico lo sé).

Como critica y persona que estudió el comportamiento humano, podría asegurar que no se rajaría en las pruebas para aplicar patologías disociativas, delirios y compulsiones, pero la plantilla perfecta seria en el test de mitomanía, eso de inventarse enemigos, perseguidores y escuadrones del mal diseñados para hacer únicamente daño a él, armar toda una saga de acontecimientos por etapas con el fin de inculpar es realmente sorprendente y deja mucho que compadecer, más cuando lleva tanto tiempo quejándose, pero jamás le pasa nada.

Es evidente para cualquiera que sepa de estos conceptos que existe un Delirio de persecución, que está fuertemente aferrado a la mitomanía, aparte de una manía que lo lleva a incurrir en actuaciones repetitivas que buscan destruir todo aquello que no soporta, hasta el punto de caer en errores vergonzosos, que de no ser por el sistema amañado y a favor de la izquierda que tenemos, ya estaría preso o recluido en un manicomio. Sin embargo, trato de no achacar siempre la culpa a lo último, pues sería atenuar esa naturaleza subversiva y revolucionaria que corre por sus venas.

En términos clínicos podría decirse que también existe un vestigio de Trastorno paranoide de personalidad que se describe como una suspicacia y desconfianza injustificada excesiva y persistente en diversos contextos, de forma que las intenciones de los demás son interpretadas como maliciosas.

Suelen interpretar distorsiones de hechos, rencor desproporcionado, y percepción de ataques a su persona.

Para concluir me remito al concepto del neurólogo David Owen quien analiza la “locura” que provoca el poder.

Este neurólogo escribe su libro después de seis años del estudio del cerebro de los líderes políticos y concluye: “el poder intoxica tanto que termina afectando al juicio de los dirigentes”. El psiquiatra Manuel Franco explica así lo que ocurre con los líderes políticos: “una persona más o menos normal, se mete en política y de repente alcanza el poder o un cargo importante”. Ahora sumemos a todo lo anterior, las inclinaciones anormales y poco convencionales del izquierdismo, sé que no habría equivocación alguna, pero estamos en Colombia, país que suele ser confundido con Narnia, donde todo sucede, pero dependiendo del personaje todo se tapa.

Victoria Arana
Acerca de Victoria Arana 7 Articles
Victoria Arana hija de cafetero con mamá santandereana, Criada, moldeada y terminada en el departamento de Quindío, mi tierra del ama que amo. Soy abogada penalista y criminóloga, pero en mi primera profesión soy Gerontóloga de la universidad del Quindío, músico, vocalista compositora, Me dedique durante años a la música paralelo a mi actividad como estudiante de derecho y apoderada de víctimas, con experiencia en canales de tv como rcn y caracol, amante y defensora acérrima de los animales, finalmente hoy dedicada a la abogacía que me encanta; siempre caracterizada por mi manera directa de decir las cosas, así mismo prometo ser muy objetiva y concreta para el parche del capuchino.