Un debate académico sobre la historia de Barranquilla

Karol Gutiérrez

Karol Gutiérrez
Es momento de desarmar algunos mitos de la historia de Barranquilla, que fueron creados en la década de los 40’s y 50’s del siglo XX, y que todavía están vivos en el imaginario colectivo y académico, de los costeños. Clic para tuitear
Karol Gutiérrez

Es momento de desarmar algunos mitos de la historia de Barranquilla,  que fueron creados en la década de los 40’s y 50’s del siglo XX, y que todavía están vivos en el imaginario colectivo y académico, de los costeños. Me refiero al mito de la decadencia industrial y de la ciudad.

A finales de los años 80’s del siglo XX, el hoy rector de la Universidad del Norte Adolfo Meisel Roca, publico un ensayo sobre la historia económica y empresarial de Barranquilla. Un hit, que hasta el día de hoy es un referente académico, sobre la historia de la ciudad. Tres décadas después, el historiador Barranquillero Milton Zambrano, publica una crítica al ensayo de Meisel, ambos estudios estuvieron orientados en resolver la pregunta-problema –“¿Por qué se disipó el dinamismo industrial de Barranquilla?” – los resultados fueron radicalmente opuestos, y al perecer el segundo estudio desvirtúa al primero; no en su totalidad, pero si en sus puntos neurálgicos.

La hipótesis central de Meisel Roca, se basa en que ‘la pérdida del liderazgo portuario de Barranquilla, a manos de Buenaventura, disipó  el dinamismo industrial de la ciudad en las décadas de los 40’s y 50`s del siglo XX’. Otros dos elementos que explican el declive industrial de Barranquilla, fueron  I) las policías centralistas y II) la estrechez del mercado regional.  Meisel también  plantea, que Barranquilla se desarrolló como un enclave industrial conectado  de con la economía regional; y como su progreso había sido al amparo de la función portuaria, al decaer ésta  su efecto sería  catastrófico en el desenvolvimiento económico de la ciudad, efectos que extrapoló a variables  sociales, como el crecimiento demográfico de la ciudad que plantea,  estuvo estancado  en estas décadas. Estos elementos fueron refutados posteriormente por Zambrano.

Para Zambrano, en las décadas en las que Meisel destaca la pérdida del dinamismo industrial, las variables económicas en vez de decrecer, crecieron; tanto en el sector del empleo industrial, como en el aumento exponencial del número de empresas. A su  juicio no existió  tal perdida del dinamismo industrial en aquella época. Reconoce un liderazgo portuario por parte de Buenaventura, que no afecto la economía local, ni provocó una catástrofe  en el comercio exterior portuario de Barranquilla, como lo establece Meisel. Por el contrario plantea que hubo una tendencia al alza, con oscilaciones que estuvieron  más relacionadas con la fractura del comercio mundial, generados por la Segunda Guerra Mundial, y no con la pérdida del liderazgo portuario. Según las fuentes estadísticas presentadas por Zambrano,  desde finales de los 30’s hasta la década de los 70’s Barranquilla supero en volumen y precio del comercio exterior, a todos los puertos colombianos excepto a Buenaventura.

Respecto a lo planteado por Meisel en su ensayo sobre, Barranquilla como un enclave industrial ‘desconectado de la economía del río Magdalena’ y su idea de economía regional, en la cual  Barranquilla se nutría, solo de sus alrededores, de los departamentos del Magdalena y de Bolívar;  Zambrano plantea que “el mercado de Barranquilla y las relaciones económicas que la ciudad construyó,  transcienden  la idea de mercado regional de Meisel”. Para Zambrano a partir de los puertos que se interconectaban con el río Magdalena, el tejido en el cual Barranquilla cumplía un papel importante se expandía al interior de varios departamentos, que no pertenecían a lo que hoy conocemos como la Costa Caribe, Antioquia, Boyacá, Cundinamarca…  es decir, Barranquilla tenía unos nexos que trascendían a la región Caribe, y que Zambrano establece como claves para explicar por qué el comercio exterior por el rio Magdalena no se vino al suelo de inmediato, a pesar del ascenso portuario de Buenaventura. Y que a la vez ayudan a explicar, porque la urbe no detuvo su crecimiento económico, urbano y poblacional, contrario a lo establecido por el historiador Carlos Meisel.

El estudio del historiador Adolfo Meisel, fue pionero dentro de la historiografía Barranquillera, escrito en una época en el que la disciplina histórica no estaba tan desarrollada en Colombia, y muchas de las fuentes que utilizó Zambrano para refutarlo, aparecen posteriores a la publicación de este ensayo, además de ser en ese entonces un joven iniciado en el campo de la investigación; esto podría explicar parcialmente los problemas metodológicos que enfrenta su ensayo. Lo más probable es que tres décadas después su perspectiva respecto al tema se haya transformado.

Bibliografía.

 ¿Por qué se disipó el dinamismo industrial de Barranquilla?. Lecturas de Economía. No. 23. Medellín, mayo-agosto de 1987. pp. 57-84.

Crítica histórica al ensayo ¿Por qué se disipó el dinamismo industrial de Barranquilla?. Revista Amauta, 17 (34);63-102. Julio – Diciembre, 2019

Karol Gutiérrez
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Cuento historias, y amo a Barranquilla. La vida la defino en una frase ‘Carpe Diem’.