Un discurso político sin cifras ¡Es pura paja!

Julio Mario Salazar Restrepo

Julio Mario Salazar

@JulioMSalazarR

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Estuve mirando los estimativos que hizo el BID para 2020, sobre la reducción de la clase media en Colombia como consecuencia de la pandemia. Tengo que decir que quedé muy angustiado. Los números que había leído hasta hace poco (que ya eran horrorosos) indicaban un máximo de 6 a 7 millones de personas que ingresarían a una situación de pobreza… pero según los números que reveló el BID la semana pasada, se está hablando de pasar del 30 al 60% de la población, es decir ¡15millones de nuevos pobres! 30 millones en total. 

Esto es absolutamente inaceptable, y como sociedad, tenemos que movilizar todos los esfuerzos para minimizar este problema. Lo difícil será el debate político relativo a la manera como se debe enfrentar este gran aprieto, entendiendo, que las opciones estarán entre enfocarse en políticas redistributivas o enfocarse en crecimiento económico. La respuesta óptima será algún lugar en el medio; pero no me cabe duda, que los populistas montarán un discurso en función de quitarle a los “ricos corruptos”, para darle a los pobres vulnerables. Estas ideas seducirán a una importante porción del electorado que con gran carga emocional terminarán votando por ellas.  El problema con esta ideología, es que nunca se tiene en cuenta cuán rápido se va a acabar la plata que hay para repartir. Es en hacer bien esos números, donde este discurso político se debería caer… pero no; ¡No se cae! Y no se cae, porque la gente poco se toma el trabajo de analizar y de sumar para comprobar si le están metiendo los dedos a la boca. 

¿Quién se pregunta realmente cuánto vale un programa de renta básica universal para compararlo con lo que el país produce? 

Lo que sí hace tanta, pero tanta gente, es acusar histéricamente, por redes y por las calles, gritando que el gobierno es corrupto, insensible e incompetente… que no le da a la gente lo que necesita porque todos sus miembros son malvados. Hacer esas acusaciones es muy fácil, pedirle al estado resultados también, pero hacer el esfuerzo de entender bien las cuentas, no tanto. Se terminan entonces pidiendo cosas imposibles como el pliego que presentaron los representantes de las marchas el año pasado… por supuesto, sin antes preguntarse, qué es lo que ellos podrían hacer por el país más allá de quejarse y hacer señalamientos. 

Hagamos un pequeño ejercicio: genial sería que todos le pidieran a su candidato que hiciese uno similar cuando los quieran convencer de votar por él o ella. De una vez aviso que son números redondos, pero que sirven mucho para darle contexto a quienes lean esta columna, y ojalá, para que incorporen cifras a las discusiones con las personas de su círculo. Es simple aritmética sólo que con números grandes: 

El país produce 1000 billones de pesos de los cuales el estado logra recoger 160 en impuestos. Este es el primer número que hay que tener en la cabeza para entender la base de lo que el estado tiene para trabajar (3.2 millones al año por cada colombiano). El presupuesto del estado para gastar e invertir es más grande: 270 billones porque los activos de la nación (que se han conseguido invirtiendo en años anteriores) producen dinero que se puede utilizar. También es mayor, porque además pedimos plata prestada con la idea de invertir y así tener más para el futuro. 

¿Se podría tener un presupuesto mayor? Sí… si todos los que evaden impuestos pagasen lo que tienen que pagar (ricos y no tan ricos). Pero no sería mucho más que 20 billones adicionales, a menos que se haga una gran reforma tributaria que ponga a pagar a los que hoy en día poco pagan. 

En todo caso, dado que producimos 1000 en Colombia, el máximo tamaño del estado que podemos llegar a tener los colombianos, es uno con 300 para gastar e invertir. Los gastos fijos, que cada vez son más fijos y creciendo, son:

  • 60 Pagar deuda
  • 130 Pensiones, salud y educación 
  • 60 Funcionamiento del estado (que sin contar los 3 sectores anteriores incluye los sueldos de alcaldes, militares, empleados de carrera etc.)

Quedan 50 que en principio deberían ser para invertir. Fíjense que si repartimos esto a los 30 millones de colombianos, les tocarían menos de 140 mil pesos mensuales, y no habría plata para invertir en nada: ni en un sólo kilómetro de carreteras. 

Estos números sencillos los hago para que los populistas dejen de hacerle cuentas alegres a la gente diciéndoles que con lo que el país produce se puede dar una renta universal a todo el mundo. Obvio que hay corrupción y obvio que hay ineficiencias; pero como colombianos, tenemos que entender que la solución a nuestros problemas no es repartir mejor lo que hay, sino que hay que producir mucho más. Para que esos 30 millones de colombianos que van a quedar en situación de pobreza tengan un ingreso de al menos 5 millones de pesos al año por miembro de familia, lo que hay que hacer es darles la oportunidad de trabajar para producirlos. El estado simplemente no los tiene… 5 por 30 son 150 billones que ¡No están en ningún lado! 

Si un político promete una renta universal, tendría que decir a qué rubro del presupuesto le va a quitar la plata; de lo contrario, está hablando paja. Antes que repartir, el estado debe es invertir para que la gente tenga donde trabajar. Hay que escoger cuales son las inversiones que logran ese objetivo que definitivamente no puede ser creando entidades públicas, focos de clientelismo, que terminan siendo ineficientes consumiendo más plata que el valor que producen. En vez de gastar, debemos es invertir en programas que generen valor; como por ejemplo, los PDET o proyectos de infraestructura que aumenten productividad.  El programa de vivienda que el gobierno acaba de estrenar es un paso en el camino correcto. Se entregan subsidios para que la gente compre vivienda, esa demanda genera empleos en el sector de construcción, y la economía crece por el lado de la demanda y de la oferta al mismo tiempo. Aún así, se necesita mucho más para que nuestra economía pase de 1000 a 1500 billones en unos cuantos años. Se necesita que el sector privado también crezca para que luego pague juicioso el porcentaje de impuestos que le corresponde. Es así como habrá un estado más grande. 

Por supuesto que se pueden redistribuir mejor esos 1000, no voy a decir que no. El problema de corrupción hace que mucho del gasto sea ineficiente, especialmente a nivel territorial ¡Eso hay que solucionarlo! Pero si me ponen a escoger entre un gobierno que se dedique a redistribuir los 1000, y otro que se dedique a estimular al país para que produzca 1500; me quedo con el segundo toda la vida.

Julio Mario Salazar
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Vivir muchas y diversas experiencias con algo de hedonismo, enriquecerse con lecturas de todo tipo. Estimular la mente y compartir… porque la existencia es una aventura totalmente interior e individual, pero el significado de la misma lo encuentras en tu relación con los demás. Ingeniero Industrial de La Universidad de los Andes y MBA del Instituto de Empresa, pero Economista Político por pasión. Desde VP de multinacional grande, cabeza de empresas tecnológicas pequeñas, hasta funcionario público por puro amor al servicio. He vivido en Estados Unidos, España y Alemania solo por experimentar, ¡pero siempre vuelvo queriendo más a Colombia!