Una paz a corto plazo

David Ghitis

@ghitis 

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Si, Juan Manuel Santos firmó con las FARC un tratado de paz y se ganó un Premio Nobel de Paz. Así será recordado por la historia y eso no se lo podrá quitar nadie a sus nietos y biznietos.

Pero la realidad es otra. Es una realidad diametralmente opuesta. Juan Manuel Santos a punta de sobornar políticos consiguió apoyos para vender al país, para violar las leyes, para ignorar el resultado del plebiscito. Sobornos camuflados con el nombre de “mermelada”, pero sobornos al fin y al cabo.

 

Santos a punta de sobornar políticos consiguió apoyos para vender al país, para violar las leyes, para ignorar el resultado del plebiscito. Sobornos camuflados con el nombre de “mermelada”, pero sobornos al fin y al cabo. Clic para tuitear

Juan Manuel Santos no dejó un país en paz. De hecho, estamos muy lejos de estar en paz. La paz firmada con las FARC y su falta de planeación para el postconflicto lo que si dejaron es un recipiente donde esta cultivando la próxima gran escalada de violencia, como cultivar bacterias en una placa de Petri (de Petri, no de Petro, aunque el resultado es parecido).

Tenemos por un lado los territorios sembrados en coca que causan muertos ya sea por el control territorial o porque hay algunos “lideres sociales” de verdad que tratan que los pequeños cultivadores hagan sustitución voluntaria y son asesinados por quienes no quieren esa sustitución o por otro sin número de motivos. Como sea, el cultivo de la coca está siempre asociado a la muerte. Los sembrados de coca se incrementaron 5 veces bajo la vista de gorda de Santos llegando a mas de 218,000 hectáreas.

Pero como si no fuera poco lo anterior, tengamos en cuenta que tener 218,000 hectáreas de coca significa que tenemos muchas toneladas de cosa producida y eso significa dólares del narcotráfico entrando al país. Ese dinero significa que hay corrupción a todo nivel (como lo vista la semana pasada en la JEP) y también significa que los dueños de esos cultivos están de nuevo con fondos muy grandes perfectos para adquirir armamento. Hemos vistos a las “disidencias” con armas muy modernas y también vemos como se fortalece el ELN.

Y como si lo anterior no fuera suficiente, vemos como la izquierda sigue escondiendo que el fracaso del esquema venezolano se debe precisamente a su “socialismo del siglo XXI” y siguen manipulando jóvenes que pronto podrán votar por los mesías de izquierda (Ahora si Petro, no Petri, aunque en ambos casos cultivan lo mismo).

La inseguridad que vemos en aumento en todo el país es consecuencia directa de los acuerdos de paz en los que los únicos beneficiados fueron los cabecillas, quienes salieron del monte al congreso. Esto fue denunciado por los integrantes de la guerrilla en varias ocasiones ante los medios de comunicación: Los mandos medios y bajos y la “guerrillerada” fueron olvidados y muchos quedaron en un limbo pues la gran mayoría no saben que hacer con sus vidas. Mientras Santos y los rechonchos cabecillas planeaban elefantes blancos -como la JEP- no planearon que hacer con los guerrilleros rasos.

Se está cultivando un nuevo brote de violencia. La historia nos enseña que quien no estudia historia está condenado a repetirla y la lección en este caso la da la primera guerra mundial, la cual terminó sin una paz justa y desembocó en la segunda guerra mundial, mucho mas grande y cruenta que la anterior.

la lección en este caso la da la primera guerra mundial, la cual terminó sin una paz justa y desembocó en la segunda guerra mundial, mucho mas grande y cruenta que la anterior. Clic para tuitear

Santos nos dejó una paz a corto plazo. Santos nos dejó divididos. Lo único bueno, es que Santos nos dejó.

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Acerca de David Ghitis 27 Articles
Originario de Cali en 1964. Estudié en el Colegio Hebreo de Cali. Presté servicio militar y gracias a eso conocí cosas de la Colombia que a los jóvenes “de buena familia” rara vez les toca conocer. En 1998, por la situación en la que estaba el país y como muchos colombianos, salimos a buscar mejores oportunidades en otras latitudes. Un tiempo en Israel, otro en USA y otro más en República Dominicana me dieron una visión con varios matices de cómo las distintas circunstancias esculpen las personalidades. Regresé a Colombia convencido de que no hay mejor país y con el ánimo de aportar mi grano de arena para que sea cada vez mejor.